lunes, 3 de marzo de 2008

Colomos III ya está a la venta

Pese a los problemas legales del terreno, hace cuatro meses se comercializa un desarrollo inmobiliario de tres torres con departamentos de súper lujo en la zona de recarga de acuíferos.

La vista que tendrán los departamentos (lado izquierdo) es parte de la oferta de venta. La venta va bien, sobre todo para los espacios de 500 mil dólares. Foto: Público


Esperanza Romero - PÚBLICO

La ubicación estratégica y las ventajas ecológicas del predio conocido como Charcos Azules, en Colomos III, pueden significar la condena de esta reserva natural. El terreno que el gobierno del estado compró a sobreprecio, y luego regresó a sus dueños con ventajas para que vieran compensada la cancelación de la operación, es el principal platillo de un proyecto inmobiliario de más de cien millones de dólares que se cocina en la zona norponiente de la ciudad.

Sobre el terreno de 20 hectáreas, ubicado a un lado del bosque Los Colomos, se proyecta la construcción de tres torres con 20 niveles de viviendas exclusivas, de dos y tres recámaras, con accesos privados, elevadores silenciosos de alta velocidad, estacionamientos subterráneos, casetas de vigilancia independientes para residentes y visitantes las 24 horas, terraza club y salón de juegos. El escenario natural es cosa aparte: el desarrollo tendrá la mejor vista del área metropolitana y será catalogado como la auténtica zona dorada. Su nombre es Central Park.

Ofrece lujos y sofisticación, jardines espectaculares, esculturas y obras de arte, lobby de doble altura con fachada de cristal de piso a techo, gimnasio y alberca.

A un costo promedio de 465 mil dólares por departamento (habrá alrededor de 80 por torre, es decir unos 240), se trata de un negocio inmobiliario que supera los cien millones de dólares (doce tantos más que el precio en que se le había vendido al Ejecutivo estatal el terreno en cuestión en la operación que abortó), cuyos inversionistas e impulsores cuentan con poder económico y político, al que le apuestan para librar los obstáculos que puedan interponerse.

“La naturaleza es perfecta, siempre en constante equilibrio. El ser humano busca la perfección, busca el equilibrio”, dice el material promocional de Central Park, proyecto inmobiliario que promueve la firma Lemmus Inver México Real Estate.

El obstáculo para hacer realidad el proyecto es el elemento que se vende: la riqueza natural del bosque. Se vende bien. Y en dólares. Sus desarrolladores se autodefinen como los promotores de un proyecto con responsabilidad ecológica.

En agosto, los nuevos dueños de Charcos Azules presentaron un juicio ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE) para que se haga efectivo el cambio de uso de suelo que valida la vivienda vertical en la zona de recarga de acuíferos. Allí, donde, por las características ecológicas, en ocasiones anteriores se rechazaron las solicitudes de modificar el uso de suelo, incluso para permitir la construcción de cuatro casas de un solo nivel. Allí, donde se proyectó la Ciudad Judicial federal, pero no se edificó por preservar el entorno y proteger al acuífero de Las Amarillas.

Más allá de los problemas legales para la expedición de las licencias de construcción, pues el Ayuntamiento de Zapopan las congeló (para la zona) por acuerdo unánime de sus regidores, y lo incierto de la fecha para que las tres torres sean realidad, en el papel, Central Park se comercializa exitosamente desde hace cuatro meses con el eslogan “equilibrio perfecto natural”.

Los inversionistas tienen a su favor la omisión del Ejecutivo del estado para emitir la declaratoria de Área Natural Protegida para Los Colomos, en sus tres secciones, que abarca hasta El Polvorín, pese a la petición del Poder Legislativo desde 2005, cuando abortó el proyecto de la Ciudad Judicial. Y el cambio indebido al uso de suelo aprobado por Zapopan en la Administración de Ismael Orozco Loreto, que se buscará que sea declarado nulo (ver aparte).

Central Park ha gustado a grado tal, que en diciembre pasado se agotaron los departamentos de tres recámaras (con superficie de 237.4 metros cuadrados y un costo de entre 500 mil y 600 mil dólares), según informan los vendedores a los interesados en adquirir una propiedad en esta zona de privilegio.

¿Será ardid para despertar la codicia y concretar la venta?, se le preguntó a un empresario experto en bienes raíces interesado en adquirir uno o varios departamentos. Sin titubeos, respondió: “No. Es cierto. Hay mucho interés en vivir donde se aprecia como el mejor proyecto de vivienda vertical de Guadalajara, principalmente por su ubicación y área verde circundante”.

Los tres edificios tendrán sus propias amenidades. Contarán con un espejo de agua alrededor de cada uno. La alberca y el asoleadero estarán en plana alta “para mayor panorámica de los condominios”.

La empresa encargada de la venta lo ofrece como “un nuevo proyecto en Guadalajara, ubicado por avenida Patria, frente al parque Los Colomos y junto al Club Atlas”. Este detalle, el del ingreso al terreno por avenida Patria, que fue observado por este diario cuando el gobierno rescindió las escrituras sin que nadie se enterara, salvo los involucrados, “es lo que da la viabilidad al proyecto, porque ni yo ni nadie compra si no hay entrada y salida por Patria”, apuntó el empresario consultado.

La promotora advierte a quienes solicitan informes que los departamentos disponibles están a precio justo y en preventa, y que la plusvalía día a día será mayor. Lo que tarden los desarrolladores en construir Central Park se reflejará en el incremento del precio de cada metro cuadrado adquirido hoy. Ni el banco, ni el oro, ni el dólar, dejarán tan buen rendimiento por cada peso invertido, prometen.

Así deberían verse las tres torres de Central Park cuando estén listas. Foto: Público

Los departamentos disponibles, de dos recámaras (200 metros cuadrados), tienen un precio que va desde 333,685 dólares, hasta 392,645 dólares (aunque el precio aumenta mes con mes).

La promoción pone énfasis en el entorno: “Imagínese un espacio en el que los elementos se combinen con la perfección de una sinfonía. Bosque, arquitectura, naturaleza y tecnología se vuelven sinónimos en Central Park. La fórmula exacta para gozar de una vivienda completa, con todas las comodidades de un departamento de lujo y la tranquilidad pura de un ambiente natural. Un proyecto en contacto con la naturaleza, donde sus terrazas y sus cristales tintex verdes se encuentran en el escenario ecológico perfecto. Así nace un proyecto con responsabilidad ecológica, el cual preserva grandes jardines y sus lagos naturales, en el cual se crea armonía frente al parque más importante de la ciudad, pulmón ecológico de Guadalajara [Los Colomos]. El equilibrio es el secreto para una vida estable e integral, pera encontrarlo basta una decisión. Tecnología, lujo y naturaleza se funden en Central Park”.

La política de pago es de contado con 10 por ciento de descuento o 90 por ciento de enganche y el resto a la entrega. El convenio es para que el pago se haga efectivo en el plazo de 30 días.

También se ofrecen a plazos de 24 meses sin intereses, pero con 5 por ciento de descuento y 30 por ciento de enganche, o a 48 meses sin intereses pero sin descuento.

El interesado en adquirir una vivienda en Central Park debe dejar diez mil dólares de apartado. Es el precio de vivir “donde el murmullo del agua lo separa del mundo y el viento se lleva una a una sus preocupaciones”.

Que se proteja la zona, piden colonos


Exigen a Zapopan y la Prodeur actuar para revertir cambio de uso de suelo.

Esperanza Romero - PÚBLICO

La defensa de Los Colomos, en sus tres secciones, lleva a los ciudadanos a demandar la participación efectiva de la Procuraduría de Desarrollo Urbano (Prodeur).

Héctor González Torres, presidente de la colonia Guadalajarita, informó que, ante la falta de información confiable respecto a las actuaciones del Ayuntamiento de Zapopan para que se proteja la zona de Colomos hasta su tercera sección o El Polvorín —donde se ubica el predio Charcos Azules—, los colonos realizan gestiones para que anule la autorización de cambio de uso de suelo otorgada en el trienio pasado, en que se dio visto bueno a la construcción vertical en edificios de hasta 26 pisos.

Hasta el momento no se conoce que el ayuntamiento haya promovido un juicio de lesividad (para declarar nulo un acto del mismo ayuntamiento) ante el Tribunal de lo Administrativo del Estado (TAE). Incluso, una suspensión otorgada por una sala unitaria, favorable a los desarrolladores de Central Park, fue con base en ese derecho adquirido (el cambio de uso de suelo). Vale señalar que Zapopan impugnó el fallo y el pleno lo revocó.

“En el cambio de uso de suelo hay que volver a demostrar con todos los antecedentes que tenemos que allí están los veneros y manantiales de Las Amarillas y que fue, efectivamente, la restricción para, hace diez años, no construir cuatro viviendas de baja densidad. Ahora, con mayor razón hay que proteger, por los manantiales”, declaró el líder vecinal.

Agregó que la posición de la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (Semades), acerca de que Colomos III no es Área Natural Protegida (ANP), causó desconcierto, porque “en los antecedentes de Charcos Azules hay camino recorrido, y se demostró cuando se iba a hacer la Ciudad Judicial federal que es zona protegida, y que el uso de suelo ha estado de alguna forma mal otorgado [con dos cambios] por algún interés de favorecer a los promotores”.

Destacó que el origen del problema, concebido como amenaza sobre la zona, es el cambio en el uso de suelo, por lo que se tramitará el juicio de nulidad.

“El predio no es un área de reserva, ni se encuentra en proceso ningún tipo de declaratoria”, afirmó Martha Ruth del Toro, titular de la Semades, quien agregó que no existe un venero dentro del predio. Así lo expuso con el énfasis de que sólo ofrecía información, sin apoyar al proyecto, y para para evidenciar que la intención del Poder Legislativo, de proteger todo Los Colomos, quedó sólo en eso (Público, 9 de febrero de 2008).



- Claves
La historia

• En marzo de 2005, el gobierno del estado adquirió 23,445 metros cuadrados de terreno, en las inmediaciones del Club Atlas, en el bosque Los Colomos, tercera sección, también conocido como Colomos III o El Polvorín. Se trata del predio Charcos Azules

• La adquisición fue por 98 millones 471,604 pesos. Según avalúos públicos y privados, el Ejecutivo pagó 40 millones de más

• Tres días antes de venderle al gobierno de Jalisco, en marzo de 2005, Consorcio Agroindustrial Camapef compró el terreno a mitad del precio que le pagaron

• Tres meses antes, en diciembre de 2004, en asamblea de socios, la empresa amplió su objeto social por considerar que estaba en un momento de crecimiento, para entrar en tratos con entidades públicas, pero un mes después de la compraventa, en abril de 2005, se declaró liquidada

• En junio de 2007, Público informó que en una operación “inusual”, al parecer orquestada para librar al ex gobernador Francisco Ramírez Acuña (a esa fecha secretario de Gobernación),y a Héctor Pérez Plazola, ex secretario general de gobierno y senador jalisciense por el PAN, de la responsabilidad por la compraventa irregular, el gobierno del estado “rescindió” las escrituras

• Se rescindieron las escrituras con base en una supuesta carta compromiso en que se fijaba la cancelación del trato si el bien no se empleaba para el fin adquirido (la edificación de la Ciudad Judicial Federal), pero los diputados no conocieron de la existencia del documento cuando analizaron la permuta, ni el notario la mencionó en la compraventa, pese a que se habría firmado un día antes de la compra

• En una cláusula de las condiciones bajo las que se “devolvió” el predio, el gobierno autorizó el futuro ingreso por avenida Patria

• Una semana antes de que el gobierno estatal firmara el convenio de colaboración con Consorcio Agroindustrial Camapef para rescindir las escrituras, un particular (del Grupo Braico) hizo la solicitud a la Comisión Técnica de Desarrollo Urbano de Zapopan (CTDU) para construir edificios de departamentos en el terreno

• Una semana después, la respuesta fue favorable, a pesar de que la Dirección de Control de Ordenamiento Territorial de Zapopan emitió un dictamen en que declara improcedente tal petición y no hubo quórum para dictaminarla en el seno de la CTDU

El Congreso dejó 30 hectáreas fuera del dictamen de protección al bosque El Nixticuil

Es uno de los terrenos más antiguos y ricos y ya empieza a ser devastado por inmobiliarias

Jorge Covarrubias - LA JORNADA JALISCO

El dictamen de protección al bosque de El Nixticuil que aprobó el Congreso del Estado el pasado 20 de febrero no contempla alrededor de 30 hectáreas que se encuentran anexas a la colonia Colinas del Río. Adrián Hernández, uno de los miembros del Comité Salvabosque Tigre II, comentó que dicho territorio es uno de los más antiguos y ya comienzan a devastarlo empresas inmobiliarias.

“Esta parte del bosque es muy antigua. Nosotros lo sabemos por el diámetro y la altura de los encinos que hay ahí; esta parte es propiedad del ejido Zapopan, se llama. Lo que está sucediendo es que una serie de inmobiliarias, de las que aún no tenemos los nombres, porque incluso están trabajando encubiertas, empezaron a seccionar el bosque, el ejido pues, que no deja de ser bosque, y están empezando a construir casas, varios fraccionamientos”, refirió.

Ayer, los miembros del Comité Salvabosque acudieron a esta zona por solicitud de los vecinos de Colinas del Río, a fin de reforzar la oposición y emprender acciones legales para revertir la invasión de inmobiliarias. Hernández manifestó que lo anterior preocupa porque se trata de una de las zonas más ricas y antiguas del bosque y las autoridades del Ayuntamiento de Zapopan no han establecido mecanismos para protegerlo.

“Incluso nosotros sabemos pues que es de vocación forestal. Entonces también debió haber un cambio de uso de suelo, de uso forestal a uso habitacional”, mencionó, a la vez que precisó que desde hace dos meses se han derribado un promedio de 11 encinos diarios, principalmente en las noches, sumado a incendios provocados intencionalmente para acabar con el arbolado.

Precisó que este lugar es poco conocido, razón por la cual el dictamen de protección al bosque de El Nixticuil pasó sin mayores obstáculos en el Poder Legislativo.

El decreto aprobado por los diputados establece que por causa de “utilidad pública e interés social” se declara como área protegida, bajo la categoría de manejo de área municipal de protección hidrológica, el bosque El Nixticuil, ubicado en el municipio de Zapopan.

La declaratoria abarca además las áreas de San Esteban y El Diente, para una extensión total de mil 591 hectáreas que forman parte de la microcuenca del río Blanco.

El decreto prevé el destino del bosque “a la preservación y protección del suelo, las aguas, las bellezas escénicas y en general de los recursos naturales, forestales y de sus cuencas hidrográficas”.

Además, se establece que en el río Blanco se “observará e implementará una política de restauración ambiental-hidrológica”.

Desde diciembre de 2006 los miembros del Comité Salvabosque Tigre II denunciaron que la supuesta declaratoria de área natural protegida del bosque El Nixticuil permitiría que grupos empresariales, entre ellos el de la familia Leaño –dueña de la Universidad Autónoma de Guadalajara–, pudieran utilizar al menos 400 de las mil 800 hectáreas que deberían quedar restringidas a la urbanización de acuerdo con el decreto en estudio, y así fue: en el decreto aprobado por los diputados quedó fuera un territorio vasto que disputaban estos empresarios.

Con el acuerdo aprobado por el Congreso, y que fue presentado por el Ayuntamiento de Zapopan, ya no se podrá modificar el uso de suelo en el terreno “distinto al que hubiese tenido antes de la declaratoria”.

Para la autorización de actividades productivas se requerirá del permiso de la Dirección General de Ecología y Fomento Agropecuario del municipio, “siempre y cuando resulten compatibles con las acciones de conservación, protección, preservación y aprovechamiento sustentable”.

También se establecen las reglas de manejo en cuanto a reforestación y retiro de vegetación muerta, de aprovechamiento de especies de flora y fauna silvestres, así como restricciones para la introducción de especies exóticas o para la realización de actividades privadas o públicas que puedan afectar la conservación del bosque.

La responsabilidad de vigilancia para el cumplimiento de la declaratoria corresponderá al Ayuntamiento de Zapopan. En cuanto a los propietarios o titulares de concesiones o derechos en la zona protegida, tendrán que sujetarse a las reglas de conservación y preservación; sin embargo, se dejan a salvo los permisos otorgados para urbanización antes de la entrada en vigor del decreto.

Adrián Hernández mencionó que por lo pronto acudirán a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ) a interponer una queja por violación a los derechos de tercera generación, que se refiera a daños al ambiente.

Peligran flora y fauna de Huatulco por proyecto turístico en la zona

■ El plan de colocar un campo de golf en la zona provocaría grave escasez de agua, señalan

■ Desaparición de arrecifes, del caracol púrpura y especies marinas como el marlín, otros daños






Angélica Enciso - LA JORNADA


La construcción de un complejo turístico con campo de golf en el valle de Cacaluta, en Oaxaca, significará la pérdida del Parque Nacional Huatulco, la desaparición de flora y fauna, de los arrecifes más conservados del océano Pacífico, y escasez de agua, advierten expertos. También provocará la muerte de los únicos humedales de la zona, y que son bebederos de la fauna, los cuales están protegidos legalmente.

El Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) anunció a finales de 2007 el “relanzamiento” de Huatulco, con la construcción de 3 mil cuartos de hotel y de un campo de golf en un desarrollo en el que se invertirán 660 millones de dólares, de acuerdo con el “plan maestro de la zona”; este proyecto se hará en la microcuenca y bahía de Cacaluta, de cuyos terrenos es propietario, al igual que de los del parque.

Ante esto, expertos advierten que fue un error no incluir los bajos de Cacaluta en el decreto de la reserva de 1998, por lo que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas negocia desde hace seis meses con Fonatur que se incluya en el polígono del parque.

“No se tomaron criterios ecológicos cuando se trazó la poligonal del parque y Cacaluta quedó fuera. Es la parte baja de una microcuenca muy importante para la reserva ecológica. Es una zona muy destacada por la belleza de su paisaje y por eso se planea un complejo turístico, lo mismo pasó con San Agustín”, señala Deni Salinas, directora del parque.

Explica en entrevista que la extensión en riesgo es de 310 hectáreas; se trata “de una zona fundamental para la vida de la reserva, pues es de los pocos lacustres en el área; es determinante para la dinámica ecológica de la región, en la que hay selva baja caducifolia y en época de estiaje es totalmente seca. Este humedal es la única fuente de agua en la zona”.

Es además un sitio Ramsar, considerado así por su diversidad de aves y mamíferos marinos por la Comisión Nacional de Uso y Conocimiento de la Biodiversidad. Ahí se encuentran los arrecifes mejor conservados del Pacífico mexicano, y la construcción de un campo de golf, que demanda un millón de metros cúbicos de agua al año, perjudicará a al menos cuatro comunidades de Huatulco, indica el diagnóstico de la Universidad del Mar de Oaxaca en torno a recursos naturales de la microcuenca del río Cacaluta.

Promotores del Parque Nacional y defensores del medio ambiente, Agar da Jandra, pintora, y Leonardo da Jandra, escritor, tienen 29 años de residir en el lugar. En entrevista telefónica, Agar recuerda que Fonatur expropió los terrenos en 1984, por lo que se creó una organización no gubernamental. Después de varios años de lucha lograron que se decretará el área natural protegida, lo cual se hizo en 1998 con la categoría de parque nacional; sin embargo, reconoce que un error fue que los terrenos se mantuvieran a nombre de Fonatur.

Señala que en la zona hay gente que no tiene agua, y aún así se planea un campo de golf. Los promotores “no toman en cuenta a los huatulqueños; la mayor parte del consejo asesor del parque está en contra del plan”, señala.

Un campo de golf “pondría en riesgo el caracol púrpura, fuente de ingresos de pobladores de la costa. Habría contaminación de mantos acuíferos y se dañarían los arrecifes. Los daños que provocarán el campo y la urbanización serían modificar el relieve, uso insostenible del agua, disminución de mantos acuíferos en una región donde sólo llueven 65 días al año, contaminación por pesticidas, modificación del microclima, pérdida de bosque y fauna, deterioro de los arrecifes, pérdida de servicios ambientales y la posible pérdida del parque, debido a que los únicos humedales se localizan en Cacaluta y son bebedores naturales de la fauna”, resume el estudio de la Universidad del Mar.

Sobre el campo de golf, Salinas considera que “al momento en que hay un sistema de pastos para el campo, un regado con agua que viene de otras áreas y el uso de insecticidas, se afectan los mantos freáticos de la zona, agua que toman los animales de la región”.

En 2007 sólo arribó una tortuga laúd

El escritor Da Jandra también se refiere a los efectos del plan de Fonatur en el mar. Recuerda que la bahía de Cacaluta era un importante sitio de arribazón de la tortuga laúd, y la última llegada importante fue hace cuatro años, vinieron 25, mientras que el año pasado llegó una y no desovó.

“La vida marina de la costa y de este reducto de Oaxaca disminuye cada día; en 25 años se ha extinguido más de 25 por ciento de la pesca”, indica, y ejemplifica con la baja presencia del caracol púrpura, que es único de la zona, y se usa en cocteles.


Señala que dos de los tres sitios importantes de pesca que había en México, dos eran de Oaxaca: cerca de Puerto Ángel y entre Oaxaca y Guerrero. “En esos lugares se hallaban los pargos más grandes del mundo; ahora no se encuentra nada. Se está extinguiendo el pez vela, el marlín; antes había barrilete, despreciado por pescadores, pero ahora ya no hay, por el uso intensivo de trasmallo”.

Precisa que el fondo de coral de Cacaluta, después de Galápagos, es el más importante; “es un coral endémico extraordinario y es sensible a agroquímicos y a cambios bruscos de temperatura. La naturaleza ha tardado siglos en desarrollarse para que ahora vengan a devastar con el pretexto de que se puede reponer lo destruido.

“Si se afecta Cacaluta se daña el parque nacional. La parte terrestre aún es extraordinaria: por kilómetro cuadrado es el sitio donde más venados hay en México. También hay pumas, tigrillos, jaguarundis, oso hormiguero; del reservorio de aves de Oaxaca, el parque tiene 30 por ciento”.

Parte de la película Y Tu Mamá También, grabada en Bahía Cacaluta, Oaxaca. Es la zona en peligro por los planes de Fonatur

Esta película fue filmada, si mal no recuerdo, en el año 2001.

El segmento que se muestra a continuación fue filmado en Oaxaca, en la Bahía Cacaluta y sus alrededores, sitio que está en la mira de las cuestionables intenciones de Fonatur.

Terminó la consulta pública sobre la reserva de la barranca

Son poco más de 56 mil hectáreas de diez municipios, casi el doble de la superficie del bosque protegido de La Primavera.

Agustín del Castillo - PÚBLICO

Terminó el proceso de consulta del estudio técnico justificativo para crear el área de protección de recursos naturales de las barrancas de los ríos Verde y Santiago, para lo cual el Reglamento federal de Áreas Naturales Protegidas concede un mes. A partir de hoy, se deberán integrar las observaciones y críticas para afinar una propuesta de decreto, con el que se creará la reserva protegida más grande de la región metropolitana de Guadalajara.

Son poco más de 56 mil hectáreas de diez municipios, casi el doble de la superficie del bosque protegido de La Primavera. El desafío de proteger y restaurar estos cañones es mayúsculo, pues tienen 30 años contaminados por las aguas negras de la ciudad y deben estar saneados completamente para que pueda funcionar en el futuro la presa Arcediano, para abastecimiento de la capital jalisciense.

El proceso de consulta se abrió el 2 de febrero, por lo que venció ayer, según el artículo 47 del citado reglamento: “Los estudios previos justificativos, una vez concluidos, deberán ser puestos a disposición del público para su consulta por un plazo de 30 días naturales, en las oficinas de la Secretaría [Semarnat] y en las de sus delegaciones ubicadas en las entidades federativas donde se localice el área que se pretende establecer. […] la consulta y la opinión deberán ser tomadas en cuenta por la Secretaría, antes de proponer al titular del Poder Ejecutivo federal el establecimiento del área natural protegida”.

A partir de ese punto, la ruta está marcada por la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, la cual, en su artículo 61 señala: “Las declaratorias deberán publicarse en el ***Diario Oficial de la Federación y se notificarán previamente a los propietarios o poseedores de los predios afectados, en forma personal cuando se conocieren sus domicilios; en caso contrario se hará una segunda publicación, la que surtirá efectos de notificación. Las declaratorias se inscribirán en él o los registros públicos de la propiedad que correspondan”.

Con esta declaratoria, se logrará cumplir con las “condicionantes” de impacto ambiental que impuso la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) al autorizar la obra de la presa, que fue establecer un área protegida contigua. Una segunda condición fue proteger el agua a nivel cuenca para garantizar una calidad óptima en el vaso artificial. Y allana el camino a una tercera condición: preservar la flora y fauna local, estudiarla y fomentar su reproducción, sobre todo en el caso de las especies protegidas por afrontar algún tipo de riesgo de desaparecer como formas de vida.

“El área natural protegida requiere concebirse vinculada a su importante colindancia urbana”, ya que hay una frontera de unos 70 kilómetros con la zona metropolitana de Guadalajara. El espacio mantiene una alta riqueza biológica. Tiene una red de 131 arroyos perennes y 985 corrientes intermitentes con una longitud total de 492 kilómetros. Este amplio tejido de agua arropa a seis comunidades vegetales, entre los que destaca la selva o bosque tropical caducifolio. Hay 946 especies de flora y 294 especies de vertebrados; alrededor de 45 especies están protegidas en la NOM-059-SEMARNAT-2001.

Área de protección

• Las barrancas en torno a Arcediano serán área de protección de recursos naturales; el artículo 53 de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente las define como “aquellas destinadas a la preservación y protección del suelo, las cuencas hidrográficas, las aguas y en general los recursos naturales localizados en terrenos forestales de aptitud preferentemente forestal [...] se consideran dentro de esta categoría las reservas y zonas forestales, las zonas de protección de ríos, lagos, lagunas, manantiales y demás cuerpos considerados aguas nacionales, particularmente cuando éstos se destinen al abastecimiento de agua para el servicio de las poblaciones”.

El numeral 62 añade: “Una vez establecida un área natural protegida, sólo podrá ser modificada su extensión, y en su caso, los usos del suelo permitidos o cualquiera de sus disposiciones, por la autoridad que la haya establecido, siguiendo las mismas formalidades previstas en esta ley para la expedición de la declaratoria respectiva”.

Escrituras revelan nuevas anomalías en El Ahogado

Ejido El Zapote anuncia acciones legales contra los involucrados.

El gobierno de Francisco Ramírez Acuña intentó construir plantas de tratamiento de agua en El Ahogado. Foto: Iván García



Esperanza Romero - PÚBLICO

Confirmado. Con la escritura 22,575 expedida por Miguel Rábago Preciado, notario 42 de Guadalajara, inscrita simultáneamente con la 22,576, relacionadas con las 22 hectáreas en El Ahogado que un particular vende a la empresa Agrodesarrollos del Pacífico y que el mismo día el gobierno de Jalisco adquiere, se ratifica que detrás de la operación que encabezó el ex gobernador Francisco Ramírez Acuña, en 2004, está el empresario Ernesto Ramírez Godoy, alias el Chiquilín. Se pagaron 15.3 millones de pesos por un terreno que nunca fue entregado al gobierno y que está en posesión del ejido El Zapote, el cual goza de una suspensión judicial para no ser desposeído.

Con la exhibición de las escrituras (a través del juicio de amparo que los ejidatarios promovieron), salieron a la luz otras irregularidades graves en que están involucrados ex funcionarios de la pasada administración y de la actual, ya que fueron alteradas las medidas y colindancias del predio. Las escrituras fueron inscritas ante el Registro Público de la Propiedad (RPP) dos años después, hasta agosto de 2006.

El ejido impugnará las escrituras y pedirá que se rescindan, de manera que el dinero “que fue desviado” retorne a la hacienda estatal, informó Pedro León Corrales, abogado de El Zapote. Se impugnará la inscripción ante el RPP y pedirán sanciones a los funcionarios que la realizaron, pues la escritura está viciada de origen, porque proviene de una compraventa que quedó nula desde 1937 (con la ampliación a la dotación de tierras otorgada por la presidencia de la República) “pero además se alteraron las medidas y colindancias, por lo que esto no debió ser inscrito”. Asimismo, el abogado pedirá dar vista al Ministerio Público federal “por los delitos que tengan que ver con el juicio de amparo, que es la falsificación de documentos ante un tribunal”.

En cuanto a los delitos que menciona, indicó que, al hacer la inscripción de la escritura 22,575, se anexó un croquis elaborado a mano y sin escala (del que Público tiene copia), “pero con coordenadas UTM, que felicitamos al perito porque en un croquis sin escala y a mano no puede tener exactitud para estas coordenadas, que se elaboran con GPS [sistema de localización satelital] y exactitud”.

Rogelio Aguilera Arizaga es el perito que realizó el croquis esquemático y será denunciado por el ejido, porque “las medidas y colindancias son cuatro líneas rectas: al norte, al sur, al este y al oeste, pero, de acuerdo con la escritura de lo que se adquiere, en el croquis, se establecen 16 líneas con vértices curvos, siempre suroeste o sureste”, comentó León Corrales.

¿La razón?, se le inquirió al abogado de los ejidatarios, quien, sin titubeos, respondió: “Esto implica que se pretende localizar el predio en otro punto. Alterar las medidas y colindancias de un predio, materia de una compraventa, es un delito grave, porque el croquis debe corresponder a las medidas y colindancias, a su ubicación real. Y el notario, que solicita la inscripción; el director del RPP, que registra la compra alterada en su ubicación, y los que hacen la compraventa [los que adquieren] con una alteración a modo del terreno, así como el vendedor, que es el apoderado de la empresa y que era funcionario y amigo de Ramírez Acuña, tienen responsabilidad”, aseguró.

En cuanto a la posible responsabilidad de funcionarios de la actual administración, refirió que el documento fue exhibido en un juicio de amparo, “y en ese sentido incurren en responsabilidad los actuales funcionarios de la Comisión Estatal del Agua [CEA], que avalan la validez de estos documentos”.

El asesor jurídico de los ejidatarios puntualizó que el problema de fondo es que las autoridades federales, concretamente la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), autorizaron el saneamiento en El Ahogado, en el municipio de El Salto, a través de la operación de plantas de tratamiento, “pero no para comprar un terreno en otro lado [en la cuenca, pero en el municipio de Tlajomulco]”, situación que se dio por el interés de hacer negocios inmobiliarios en la zona y especular con los terrenos.

A los ojos de León Corrales, se trata de un claro desvío de recursos, “con otro problema: que el dinero lo recibió el apoderado de la empresa, el Chiquilín, vinculado al gobernador. Así, lo que planteamos es que el gobierno del estado rescinda el contrato de compraventa y reincorpore al erario los 15.3 millones de pesos, porque hay un cláusula de evicción, que el vendedor no entregó ningún terreno al gobierno porque lo tiene El Zapote”, sentenció.

El Zapote se amparó contra el acuerdo del ex gobernador en que “pretendió” poner a disposición de la CEA las 22 hectáreas que le compró a la empresa Agrodesarrollos del Pacífico, cuyo apoderado es Ernesto Ramírez Godoy.

Recordó que el Ejecutivo no puede construir la planta de tratamiento de aguas residuales en El Ahogado, pues en 2006 venció el permiso otorgado por Semarnat, y tampoco tiene autorización para hacerla en Tlajomulco.


Carambola de tres bandas

• Se complican las cosas respecto a la compra irregular de 22 hectáreas en El Ahogado, donde el Ejecutivo planeaba construir la planta de tratamiento de aguas residuales y por las cuales desembolsó 15.3 millones de pesos en 2004. No se ha tenido la propiedad del terreno, en manos del ejido El Zapote.

El 13 de julio de 2004 se celebraron dos compraventas: Alejandro Ríos Hernández vende el predio a Alberto Octavio Ríos Ramírez, administrador único de la empresa Agrodesarrollos del Pacífico (escritura 22,575), y ésta vende al gobierno del estado (escritura 22,576), con una ganancia de un millón de pesos.

El notario 42 de Guadalajara, Miguel Rábago Preciado, protocoliza el tercer acto consecutivo, en que Ríos Ramírez, administrador único de la empresa, otorga a Ernesto Ramírez Godoy y Miguel Agustín Eduardo González Torres un poder general judicial amplio para pleitos y cobranzas y actos de administración (acta notarial 22,577).