jueves, 27 de marzo de 2008

Recobran tortugas terreno


Sergio Hernández - MURAL

Un número sin precedente de tortugas golfinas llegaron a las playas de Jalisco entre junio del 2007 y febrero del 2008, lo que aparenta ser un signo de recuperación de una especie catalogada en veda y en peligro de extinción desde 1990.

El caso del campamento conocido como La Gloria, ubicado en las playas de Tomatlán, es representativo de lo que pasó en la temporada de reproducción de la tortuga golfina. Sólo ahí contabilizaron 3 mil 835 nidos del reptil marino,.

El año de mejores resultados se había registrado entre el verano del 2006 y la primavera del 2007, cuando se lograron tres mil 375 nidos de tortugas marinas.

No obstante, el encargado del campamento en La Gloria, Antonio Trejo, titular del programa de tortuga marina del Centro Universitario de la Costa Sur, advierte que estos números no son un sustento científico para reclasificar la tortuga y sacarla de la lista de animales en peligro de extinción.

"La golfina no está recuperada, apenas estamos viendo algunos indicios de que hay una mayor cantidad de tortugas anidando, sin embargo, hay que tener cuidado porque tenemos todavía a un enfermo en cama, y descuidar a la tortuga golfina puede significar una recaída", explicó.

Para documentar su mesura, señaló que cuando las poblaciones de tortuga golfina eran estables, al litoral de Jalisco llegaban de hasta 40 mil ejemplares a desovar, en periodos frecuentes de tres noches.

"La gente dice que hay mucha tortuga en el mar y en la playa, pero es que la gente se acostumbró a casi 20 años de no ver tortugas y ahora al ver los resultados de 20 años de trabajo se les hace mucho. Podemos recuperar la tortuga, pero debemos tener mucho cuidado", dijo.

De acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-ECOL-2001, todas las tortugas marinas que arriban a las costas de México están catalogadas en peligro de extinción.

Así se clasifican a todas aquellas especies cuyas áreas de distribución o tamaño de sus poblaciones en el territorio nacional han disminuido drásticamente poniendo en riesgo su viabilidad biológica en todo su hábitat natural, debido a factores tales como la destrucción o modificación del hábitat, aprovechamiento no sustentable, enfermedades o depredación, entre otros.

Para seguir con estas acciones, Antonio Trejo apuntó que requieren dos cuatrimotos más y poder así recuperar todos los nidos que dejan las tortugas en la arena, antes de que lleguen los traficantes de huevos.

Se espera que en verano del 2008 llegue a esta zona el Programa de Empleo Temporal de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, con el que se otorgaría el pago de un salario mínimo a las personas que ayudan a proteger las tortugas.

Otra marca en El Coco

La playa El Coco, ubicada en las costas del Municipio de Cihua-tlán, donde trabaja la gente de la comunidad conocida como Las Guasimas, también logró un récord de recuperación de nidos de tortuga al alcanzar la cifra preliminar de mil 161 hasta febrero.

Para Antonio Trejo, investigador del Centro Universitario de la Costa Sur, es otro logro ya que apenas se está consolidando el trabajo de protección de tortugas en este lugar.

Ahí trabaja un grupo de vigilancia comunitaria de 52 personas quienes se auxilian con una motocicleta, aunque por la escasez de transporte motorizado, muchos de ellos tienen que recorrer la playa a pie.

Urgen a defender humedales

Mario Gutiérrez - MURAL

La Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) urgió ayer al Gobernador del Estado y a las autoridades municipales de 10 Ayuntamientos a proteger los humedales más importantes de la entidad.

Ante el avance inmobiliario, principalmente en espacios de la costa jalisciense, y la falta de una estricta defensa de estos ecosistemas, la CEDHJ advirtió que la destrucción de humedales puede tener como consecuencia la vulneración del derecho humano al desarrollo, a disfrutar de un medio ambiente sano, e incluso al patrimonio común de la humanidad.

"Esta destrucción trae como consecuencia la degradación ambiental de la franja costera, pero sobre todo, el empobrecimiento, desplazamiento y pérdida de la calidad de las comunidades de usuarios ancestrales de este ecosistema", explicó Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, presidente de la CEDHJ, al difundir el pronunciamiento 3/08.

En el documento, la Comisión advierte que los 23 humedales de mayor importancia en Jalisco se encuentran en abandono y peligro de extinción. En febrero, siete humedales fueron integrados a la lista de protección internacional Ramsar, los cuales se integran a los cuatro que ya estaban en el listado.

Álvarez Cibrián criticó la actitud de las autoridades para hacer frente a la destrucción de los humedales y pidió al Gobernador Emilio González Márquez que instruya a las dependencias a tomar medidas para la conservación y restauración de los ecosistemas.

"Es lamentable que se destinen recursos para la protección, investigación, restauración y monitoreo de los manglares y, al mismo tiempo, se autoricen desarrollos millonarios y se promuevan actividades de acuicultura y ganadería para destruirlos", agregó el Ombudsman.

La CEDHJ también solicitó a los Alcaldes de Cihuatlán, La Huerta, Tomatlán, Puerto Vallarta, Chapala, Sayula, Zapotlán el Grande, Atotonilco el Alto, Tlajomulco y Zapopan, que impidan el desarrollo urbano en las márgenes de humedales al no contar un estudio técnico y los instó a realizar un proceso de reordenamiento ecológico territorial.

"En casos particulares como la laguna Barra de Navidad, la laguna del Tule y el estero La Manzanilla, elaboren o actualicen planes parciales de desarrollo urbano", indicó Álvarez Cibrián.

El pronunciamiento fue entregado ayer a las autoridades correspondientes, quienes no tienen la obligación de contestarlo y tampoco de obedecerlo.

CEDHJ pide al gobierno proteger los humedales


El ombudsman dio a conocer ayer el pronunciamiento número 3/08.

Agustín del Castillo - PÚBLICO

En un planteamiento inédito en la historia mexicana de las comisiones de derechos humanos, el ombudsman de Jalisco, Felipe de Jesús Álvarez Cibrián, propuso ayer acciones de rescate y prevención de la contaminación para los principales cuerpos de agua de Jalisco.

El marco son “los derechos a disfrutar de un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como del patrimonio común de la humanidad, [que] están dentro de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, denominados DESCA, y que consisten en incentivar el progreso social y elevar la calidad de vida de todos los pueblos. Corresponde al Estado garantizar estos derechos mediante la ejecución de programas tendentes a evitar la alteración del medio ambiente y daños a los ecosistemas”, señaló el presidente de la CEDHJ.

En el pronunciamiento 3/08, luego de enumerar a los principales cuerpos de agua de la entidad (ver recuadro anexo), el funcionario destacó su importancia económica, cultural y de salud pública.

Álvarez Cibrián pide al gobernador Emilio González Márquez “instruya por escrito a las dependencias estatales, y solicite a las del ámbito federal, para que se lleve a cabo un estudio de la situación en que se encuentran los diversos humedales del estado de Jalisco, y se tomen las medidas tendientes a la conservación y restauración de los ecosistemas y su biodiversidad”.

En la petición agrega la necesidad de realizar “las fichas técnicas necesarias para que los lugares que reúnan los requisitos sean inscritos como humedales de importancia internacional dentro de la convención Ramsar, en Irán”. De los 23 mencionados, once ya tienen ese rango.

También convoca a los presidentes municipales de Cihuatlán, La Huerta, Tomatlán, Puerto Vallarta, Chapala, Sayula, Zapotlán el Grande, Atotonilco el Alto, Tlajomulco de Zúñiga y Zapopan, para que ordenen a sus policías “constantes rondines de vigilancia en los humedales de importancia que se localizan en sus municipios, con la finalidad de evitar su deterioro o devastación”; que se establezcan letreros de protección, que definan un ordenamiento territorial que propicie la conservación de los cuerpos lacustres y que “soliciten a la Universidad de Guadalajara u otras instituciones, que realicen un estudio de los humedales existentes en sus municipios, en el que se determine el grado de afectación ambiental que presentan y se determinen las acciones para la restauración, conservación y evaluación del impacto ambiental”.

También pide al Congreso de Jalisco un exhorto al presidente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para que recategorice las cuatro especies de mangle “de protección especial a amenazadas”, así como una partida extraordinaria de recursos para salvar manglares.



- Claves
Los sitios a cuidar

En Jalisco hay diversos humedales dispersos, los cuales se encuentran en abandono y peligro. Entre éstos, los de mayor importancia son:

• Laguna de Navidad, en Cihuatlán

• Lago de Chapala, en Chapala, Jocotepec, Tuxcueca, Tizapán, Poncitlán, Ocotlán, La Barca y Jamay

• Laguna de Sayula, en Sayula, Atoyac, Amacueca y Techaluta

• Laguna de Zapotlán, en Zapotlán el Grande

• Laguna Chalacatepec, en Tomatlán

• Laguna de Paramán, en Tomatlán

• Laguna Xola, en Tomatlán

• Laguna de Atotonilco, en Villa Corona

• Laguna de Cajititlán, en Tlajomulco de Zúñiga

• Vena de Tenacatita, en La Huerta

• Reserva de la Biosfera Chamela-Cuixmala, en La Huerta

• Estero El Tecuán, en La Huerta

• Estero La Manzanilla, en La Huerta

• Estero de Pérula, en La Huerta

• Estero El Salado, en Puerto Vallarta

• Estero Majahuas, en Tomatlán

• Estero El Chorro, en Tomatlán

• Salinas de Careyes-Teopa, en La Huerta

• Sistema Estuarino Agua Dulce-El Ermitaño, en Tomatlán

• Presa Cajón de Peñas, en Tomatlán

• Presa Santa Lucía, en Zapopan

• Laguna del Tule, en Cihuatlán

‘Ayuda’ Sapalagos ...a contaminar río

Sapalagos tira las descargas que limpia en arroyos, drenajes y colectores sobre el río Lagos.

Celia Espinoza - AM LAGOS DE MORENO

a.m. detectó el camión Vac-tor de la Dirección de Agua Potable y Alcantarillado de Lagos de Moreno, con tres empleados tirando los desechos en el lecho del río Lagos a la altura de la colonia El Refugio, entre el Paseo de la Ribera y Fray Alfonso.

Tan sólo en menos de 5 minutos vació toda la carga de azolve que traía la unidad vehicular.

Hasta la tarde-noche de este miércoles, a.m. intentó obtener una explicación por parte del titular de Sapalagos, Paulo César Arce Amador, pero no contestó a las repetidas llamadas telefónicas por traer apagado el aparato celular.

Por su parte, el director de Ecología Municipal, Juan Manuel Hernández González dijo desconocer el proyecto de trabajo de la Dirección de Agua Potable y Alcantarillado.

Además deslindó de responsabilidad al funcionario y la atribuyó al chofer del camión.

“Ay caray… eso lo está manejando el de Agua Potable, es que el vactor lo está utilizando él (Paulo César Arce) para desazolvar. Él es el que maneja todo el sistema, a lo mejor no le dieron instrucciones al chofer… No sé cómo lo están trabajando para desazolvar lo que eran tuberías pero en sí, es él quien maneja todo el sistema…”, refirió.

Ante la notificación de este reporte, Hernández González se comprometió a tener una respuesta este miércoles.

“Yo no, no sé cómo lo están trabajando en realidad, Yo pensé que ellos lo estaban llevando todo a la planta tratadora de aguas residuales pero no sé realmente… necesitaría platicar con Paulo para saber qué instrucciones dio él.. o la mejor el chofer no las obedece, eso puede ser otro detalle”, agregó el funcionario.

miércoles, 26 de marzo de 2008

Manantlán y la Costa Sur, región poblada de teocintles primitivos


La región Manantlán-Costa Sur es una zona amenazada por la modernización de la agricultura. Ahí se desarrolla una cuarta especie del teocintle. Foto: Marco A. Vargas

Agustín del Castillo - PÚBLICO

El estado cuenta con la presencia más variada de parientes del ancestral grano.

La declaratoria pendiente desde hace dos años para establecer a la sierra de Manantlán y su región de influencia como “zona libre de transgénicos” no es gratuita: esta zona de Jalisco alberga dos especies exclusivas a escala mundial de teocintles perennes y una especie de teocintle anual distribuida por buena parte del Pacífico mexicano; todas son parientes silvestres del maíz.

Para los moradores de estas regiones rurales, se trata simplemente de “milpillas”, y han coexistido con ellas de forma natural y no siempre armónica, sobre todo a raíz de la ampliación de la ganadería extensiva y de la incorporación de los monocultivos comerciales.

Lo cierto es que se trata de verdaderos tesoros silvestres, pues por citar un aspecto, la investigación arroja que albergan genes que pueden ser resistentes a ciertas plagas y eso mejora las perspectivas del maíz moderno con su eventual hibridación.

Y en el mundo, uno de los negocios ilegales más incomprendidos, y no por ello menos multimillonario, es el de la biopiratería. Por eso se especuló que Monsanto, la transnacional estadunidense de granos, habría “robado” ese reservorio de genes de Manantlán con apoyo de investigadores de la Universidad de Guadalajara, acusación cuya veracidad es precaria (Público, 23 de marzo de 2008).

Ello no hace menos necesario y urgente, según planteamiento de la comunidad científica y de los propios dueños de estas montañas, que se margine la demarcación de la siembra de organismos genéticamente modificados, pues hay temor sobre la posibilidad de que los maíces transgénicos de la agricultura comercial pudieran cruzarse con los teocintles, modificar sus características genéticas e incluso extinguirlos, lo cual es la otra cara de la moneda de la biopiratería. Para enfrentar a ésta, resulta también necesario asegurar las poblaciones nativas y hacer un manejo para su conservación efectiva, dada su limitada cobertura territorial, señalan los académicos del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio) que propusieron la declaratoria en el marco de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados.

El problema de la desaparición de estos parientes silvestres, cuya denominación general —teocintle— significa en griego “grano de dios”, se acentúa con las dos especies perennes, por estar restringidas mundialmente a esta zona de Jalisco.

El estatus que se les otorga en la norma oficial mexicana NOM-059-ECOL-2003 es “en peligro de extinción” para el Zea perennis, que habita tres reducidos sitios en el municipio de San Gabriel (Piedra Ancha, La Mesa y Los Depósitos), al norte del Nevado de Colima, y de “amenazada” para el Zea diploperennis, que vive en San Miguel y Las Joyas, de Manantlán (y que fue motor de la declaratoria de reserva de la biosfera, en 1987). En cuanto a la raza del Balsas (Zea mays parviglumis), se ha ubicado en la propia reserva protegida, en Villa Purificación y en La Huerta, además de Jilotlán de los Dolores, cerca del límite con Michoacán; esta variedad no tiene algún estatus de protección en la NOM, y se le considera con poblaciones “estables”, según el análisis de Jesús Sánchez y José Ariel Ruiz Corral (Distribución del teocintle en México, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias).

Los teocintles están representados por especies anuales y especies perennes y se extienden por las regiones tropicales de Mesoamérica (“ocurriendo como poblaciones aisladas de tamaños variables que ocupan desde menos de uno hasta varios cientos de kilómetros cuadrados”, añaden los investigadores.

En Jalisco, además de las tres especies que coexisten en la región Manantlán-Costa Sur, hay una cuarta raza, denominada “mesa central” que todavía prospera en la zona de Los Altos, amenazada por la extinción debido a la modernización de la agricultura. De las seis especies o razas reconocidas de teocintle en México, cuatro ocupan Jalisco, lo que hace a la entidad la más variada en presencia de estas milpillas o hierbas, despreciadas por muchos campesinos “modernizados”, pero fuente de riqueza biogenética insospechada.


- Claves
Los misterios del origen del maíz

• El maíz fue domesticado hace unos ocho mil años en Mesoamérica. Los ecosistemas en que se desarrollaron los primeros tipos de maíz fueron de tipo estacional, es decir, con inviernos secos alternados con temporales breves; estas características ambientales son compartidas por los teocintles y el género Tripsacum

• Al contrario del trigo (Triticum aestivum) y del arroz (Oryza sativa), el maíz ha dejado un rastro oscurecido por su complejidad, ya que no existen formas intermedias vivientes entre el maíz silvestre y las 50 variedades de maíz que han evolucionado bajo la selección agrícola en México, los cuales en muchos casos aún son cultivados allí (Goodman y Wilkes, 1995)

• Las tres teorías principales que se sostienen ampliamente sobre el origen del maíz son que proviene de una forma silvestre de maíz, de un teocintle silvestre o de un ancestro desconocido

• Sin embargo, buena parte de las evidencias señalan que el teocintle es el progenitor del maíz moderno, pero al contrario de éste, el teocintle se adapta a las condiciones adversas del ambiente, como la desecación. Según Galinat (1995), de un número grande de tipos silvestres de teocintle se seleccionaron dos tipos de plantas, con cuatro hileras de granos en cada mazorca, y al cultivar estos dos tipos juntos y aisladamente, el híbrido derivado de ellos llegó a ser el primer maíz

• Fuente:
Wikipedia,
Ministerio de Agricultura de Perú

martes, 25 de marzo de 2008

Jalisco, eslabón esencial para conservar los ancestros genéticos del maíz

Manantlán y la costa sur, región

poblada de teocintles primitivos

 

Jalisco cuenta con la presencia más variada de parientes del grano en todo el terrirorio nacional
 
PÚBLICO. Agustín del Castillo

 

La declaratoria pendiente desde hace dos años para establecer a la sierra de Manantlán y su región de influencia como "zona libre de transgénicos" no es gratuita: esta zona de Jalisco alberga dos especies exclusivas a nivel mundial de teocintles perennes y una especie de teocintle anual distribuida por buena parte del Pacífico mexicano; todos son parientes silvestres del maíz.

Para los moradores de estas regiones rurales, se trata simplemente de "milpillas", y han coexistido con ellas de forma natural y no siempre armónica, sobre todo a raíz de la ampliación de la ganadería extensiva y de la incorporación de los monocultivos comerciales.

Lo cierto es que se trata de verdaderos tesoros silvestres, pues por citar un aspecto, la investigación arroja que albergan genes que pueden ser resistentes a ciertas plagas y eso mejora las perspectivas del maíz moderno con su eventual hibridación.

Y en el mundo, uno de los negocios ilegales más incomprendidos, y no por ello menos multimillonario, es el de la biopiratería. Por eso se especuló que Monsanto, la transnacional estadounidense de granos, habría "robado" ese reservorio de genes de Manantlán con apoyo de investigadores de la Universidad de Guadalajara, acusación cuya veracidad es precaria (Público, 23 de marzo de 2008).

Ello no hace menos necesario y urgente, según planteamiento de la comunidad científica y de los propios dueños de estas montañas, que se margine la demarcación de la siembra de organismos genéticamente modificados, pues hay temor sobre la posibilidad de que los maíces transgénicos de la agricultura comercial pudieran cruzarse con los teocintles, modificar sus características genéticas e incluso extinguirlos, lo cual es la otra cara de la moneda de la "biopiratería". Para enfrentar a esta, resulta también necesario asegurar las poblaciones nativas y hacer un manejo para su conservación efectiva, dada su limitada cobertura territorial, señalan los académicos del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio) que propusieron la declaratoria en el marco de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados.

El problema de la desaparición de estos parientes silvestres, cuya denominación general –teocintle- significa en griego "grano de dios", se acentúa con las dos especies perennes, por estar restringidas mundialmente a esta zona de Jalisco.

El estatus que se les otorga en la norma oficial mexicana NOM-059-ECOL-2003 es "en peligro de extinción" para el Zea perennis, que habita tres reducidos sitios en el municipio de San Gabriel (Piedra Ancha, La Mesa y Los Depósitos), al norte del Nevado de Colima, y de "amenazada" para el Zea diploperennis, que vive en San Miguel y Las Joyas, de Manantlán (y que fue motor de la declaratoria de reserva de la biosfera, en 1987). En cuanto a la raza del Balsas (Zea mays parviglumis), se ha ubicado en la propia reserva protegida, en el cercano municipio de Villa Purificación y en la zona costera de La Huerta, además del municipio de Jilotlán de los Dolores, cerca del límite con Michoacán; esta raza no tiene algún estatus de protección en la NOM, y se le considera con poblaciones "estables", según el análisis de Jesús Sánchez y José Ariel Ruiz Corral (Distribución del teocintle en México, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias –INIFAP-).

Los teocintles están representados por especies anuales y especies perennes y se extienden por las regiones tropicales de Mesoamérica (correspondientes a México, Honduras, Guatemala y Nicaragua), "ocurriendo como poblaciones aisladas de tamaños variables que ocupan desde menos de uno hasta varios cientos de kilómetros cuadrados", añaden los investigadores.

En Jalisco, además de las tres especies que coexisten en la región Manantlán-Costa Sur, hay una cuarta raza, denominada "mesa central" que todavía prospera en la zona de Los Altos, severamente amenazada por la extinción debido a la fuerte modernización de la agricultura. De las seis especies o razas reconocidas de teocintle en México, cuatro ocupan Jalisco, lo que hace a la entidad la más variada en presencia de estas milpillas o hierbas, despreciadas por muchos campesinos "modernizados", pero fuente de riqueza biogenética insospechada.
 

claves

 

Los misterios del origen del maíz

 

El maíz fue domesticado hace unos ocho mil años en Mesoamérica. Los ecosistemas en que se desarrollaron los primeros tipos de maíz fueron de tipo estacional, es decir, con inviernos secos alternados con temporales breves; estas características ambientales son compartidas por los teocintles y el género Tripsacum

 

Al contrario del trigo (Triticum aestivum) y del arroz (Oryza sativa), el maíz ha dejado un rastro oscurecido por su complejidad, ya que no existen formas intermedias vivientes entre el maíz silvestre y las 50 variedades de maíz que han evolucionado bajo la selección agrícola en México, los cuales en muchos casos aún son cultivados allí (Goodman y Wilkes, 1995)

 

Las tres teorías principales que se sostienen ampliamente sobre el origen del maíz son que proviene de una forma silvestre de maíz, de un teocintle silvestre o de un ancestro desconocido

 

Sin embargo, buena parte de las evidencias señalan que el teocintle es el progenitor del maíz moderno. Según Galinat (1995), de un número grande de tipos silvestres de teocintle se seleccionaron dos tipos de plantas, con cuatro hileras de granos en cada mazorca, y al cultivar estos dos tipos juntos y aisladamente, el híbrido derivado de ellos llegó a ser el primer maíz

 

Fuente: Wikipedia, Ministerio de Agricultura de Perú

 
 
 

 

MANANTLÁN, CENTRO DE ORIGEN DEL MAÍZ

Manantlán, uno de los doce tesoros biogenéticos de Mesoamérica

 

Plan para área libre de

transgénicos tiene 2 años

 

Ocho especies silvestres ligadas al maíz moderno, en zona de influencia de esta reserva; además, ocho especies de frijoles, doce de tomates, dos de calabazas una de papaya y cinco de papas

 

Público. Agustín del Castillo

 

La sierra de Manantlán es uno de los doce sitios privilegiados por su tesoro biogenético en Mesoamérica: alberga una nutrida parentela silvestre del maíz, el frijol, la calabaza, la papa, la papaya y el tomate, plantas que fueron domesticadas en la región hace miles de años. Esta riqueza quedará amenazada si no avanza la declaratoria de "zona libre de organismos genéticamente modificados", que ya cumple dos años de haberse planteado.

Fue el 17 de febrero de 2006, en una reunión ordinaria de los consejos asesores de esta reserva de la biosfera, cuando se tomó el acuerdo "de solicitar a las instancias gubernamentales correspondientes la declaratoria legal del área protegida ya mencionada y de su región de influencia, como área libre de organismos genéticamente modificados", señala la propuesta técnica que fue detallada en el Departamento de Ecología y Recursos Naturales del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio), de la UdeG, en agosto de ese año.

Los datos inventariados hasta ahora son impresionantes, destaca el documento.

"En la reserva de la biosfera sierra de Manantlán y la región circundante existe una de las mayores concentraciones en el mundo de especies silvestres emparentadas con el maíz cultivado [Zea mays]. En la reserva se encuentran las únicas poblaciones naturales del teocintle o milpilla diploide perenne Zea diploperennis en el mundo, además de poblaciones de otro teocintle, Zea mays subespecie parviglumis que es reconocido como el ancestro directo del maíz […] además, muy cerca del área protegida, en los municipios de Zapotlán el Grande y Venustiano Carranza se localizan las únicas cuatro poblaciones [en el ámbito mundial] del teocintle perenne tetraploide Zea perennis".

Por si fuera poco, las montañas albergan "poblaciones de Tripsacum dactyloides; T. laxum; T. mayzar; T. pilosum y T. zopilotense, que podrían haber jugado un papel en la evolución del maíz ya que se han obtenido híbridos fértiles en el laboratorio entre Tripsacum dactyloides y Zea diploperennis".

La región "debe considerarse, por lo tanto, como un centro de origen, evolución y diversificación del maíz, donde la conservación tanto de las variedades criollas o tradicionales de maíz cultivado y de los parientes silvestres del maíz de es de fundamental importancia". El maíz, que fue domesticado en Mesoamérica, es el segundo cultivo en importancia alimentaria y económica dentro del ámbito mundial

Aparte de esta gramínea, "existen numerosas especies silvestres parientes de plantas domesticadas, de las cuales destacan los frijoles: Phaseolus coccineus L. subespecie coccineus, P. coccineus subespecie formosus P. leucostachyu., P. lunatus L. variedad lunatus, P. lunatus variedad silvester, P. micranthus., P. pauciflorus, P. perplexus y P. vulgaris L.".

También, doce especies de tomates de cáscara silvestres; cuatro especies de calabazas; una especie silvestre de papaya (Carica papaya), dos especies de aguacates, y cinco especies de papa silvestres.

Todos estos componentes no sólo pudieron tener alguna participación en el proceso de domesticación de las especies modernas, sino que constituyen un reservorio genético para mejorar las razas criollas e incluso una gran tentación para los productores de transgénicos de aprovechar esos genes adaptados a ciertas condiciones naturales, de forma milenaria.

Manantlán también tiene "una gran diversidad de árboles silvestres con potencial para la producción forestal, incluyendo especies, subespecies y variedades raras, endémicas o amenazadas, como es el caso del álamo Populus guzmanantlensis, así como diez especies maderables de pino […] la introducción deliberada o accidental de álamos o pinos transgénicos puede considerarse como un riesgo potencial que afectaría la diversidad genética de las especies, subespecies o variedades locales de los géneros Populus y Pinus".

Esta riqueza ha hecho que la Sierra de Manantlán sea considerada por la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza (UICN, por sus siglas en inglés) como uno de los doce sitios prioritarios para la conservación de diversidad genética de plantas en todo Mesoamérica, mientras el programa El hombre y la biosfera (MAB, Man and Biosphere Program) de la Unesco, "considera a la Sierra de Manantlán como zona de importancia global para la conservación por su alta riqueza de especies, el alto número de endemismos, y la presencia de especies amenazadas".

Esto es lo que está en juego. La Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados, publicada en 2005, prevé las "zonas libres de transgénicos", precisamente en las áreas naturales protegidas. El trabajo de la declaratoria en Manantlán exige además detallar el inventario, ver el estado de las poblaciones y elaborar una estrategia de trabajo con las comunidades para mantener sus formas tradicionales de cultivos y eso redunde en beneficios en su calidad de vida.
 

La historia

 

La sesión del 17 de febrero de 2006 de los consejos asesores de Jalisco y Colima de la reserva de la biosfera sierra de Manantlán fue donde se acordó caminar hacia una declaratoria de la reserva y su región de influencia como "zona libre de organismos genéticamente modificados"

 

En agosto del mismo año, el Imecbio generó el documento base de la discusión, donde plantea los riesgos de contaminación y pérdida de especies nativas que traería la entrada de transgénicos a la región

 

En septiembre del mismo año se reiteró la petición, y se acordó la realización de talleres en toda la región para generar una declaratoria conforme a la realidad local, que tuviera posibilidad de éxito, basada en la premisa de que los campesinos debían comprender la superioridad de sus especies nativas

 

A dos años, sigue pendiente la declaratoria, que debe impulsar la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas ante la Semarnat

lunes, 24 de marzo de 2008

Pretende Ayuntamiento retirar espectaculares en Carretera a Chapala

Tamara Villaseñor - EL INFORMADOR

Debido a la gran aglomeración de anuncios espectaculares, ubicados principalmente en la Carretera a Chapala, el Ayuntamiento de Tlaquepaque prevé el retiro de algunos de ellos.

La Oficialía Mayor de Padrón y Licencias ya se encuentra en pláticas con los dueños de las estructuras publicitarias, con el objetivo de convencerlos de que eliminen los anuncios que ya no son utilizados y están en mal estado, pues sólo crean una mala imagen al municipio.

EL INFORMADOR publicó hace 10 días que la masa arbórea de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), está siendo amenazada por los dueños de los espectaculares, quienes realizan podas clandestinas para lograr una mejor visibilidad en sus estructuras.

El presidente municipal, Hernán Cortés Berumen, refirió que aplicar alguna sanción, específicamente a dueños de espectaculares de la zona de El Tapatío, sobre la carretera en cuestión, es complicado, pues el reglamento se hizo después de la instalación de éstos.

Sin embargo, menciona que una de las acciones a implementar sería la regularización o el retiro voluntario de los anuncios.

“Padrón y Licencias está en contacto con los dueños de los espectaculares, sobretodo con los que ya están bastante descuidados, solos y sin utilizar. Ellos mismos están perdiendo, más valdría retirar y dejar menos, pero que estén totalmente utilizados”.

Cortés Berumen destacó que tanto Tlaquepaque como en la Zona Metropolitana de Guadalajara, deben estar al pendiente del tema, evitando que se propaguen los espectaculares, pues dañan la imagen urbana de cualquier lugar.

Además, el munícipe habló de otra alternativa, la cual consiste en que, independientemente de la sanción económica, tendría que estarse buscando la reposición de los árboles y su mantenimiento.

“Lo importante es cuidar la masa arbórea, no sólo basta que cumplan con poner de nuevo árboles sino que los mantengan, es decir, si podaron 10 árboles, no sólo es reponerlos sino comprometerse a cuidarlos”.

El 11 de julio de 2007, la Comisión Edilicia de Ecología y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Tlaquepaque, encabezada por el regidor Juan Manuel Herrera Ávila, presentó una iniciativa para enviarla al Congreso del Estado, la cual consistía en hacer una reforma al artículo 297 del Código Penal para el Estado de Jalisco, con el objetivo de incrementar las sanciones a quienes realicen podas clandestinas.

“Estamos hablando de que se pudiera gestionar a nivel Congreso del Estado, alguna normatividad más severa para este tipo de situaciones, esperaremos a ver qué fin tiene la propuesta y acatar la decisión del Congreso”.

La destrucción de Paso del Oso ameritaría la intervención de la PGR

Evidentemente la Sedeur no tomó en cuenta al INAH para proceder con la carretera

Foto: ARTURO CAMPOS CEDILLO Jicareros wixaritari suben la pendiente bajo la cual quedó sepultada su piedra sagrada

Mínima, la prospección arqueológica que se ha realizado en la zona huichola: Carlos López

Raúl Torres - LA JORNADA JALISCO

Sepultar la piedra sagrada de los wixaritari ubicada en el sitio conocido como Paso del Oso, donde se construye un tramo de la carretera Amatitán-Bolaños-Huejuquilla, podría ameritar la intervención de la Procuraduría General de la República, según explica Carlos López, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Entrevistado antes de que La Jornada Jalisco diera a conocer esta situación (16 de marzo), el arqueólogo describió el proceso que el gobierno del estado debió seguir para que el INAH otorgara el aval para realizar esta obra de infraestructura.

Dijo que cuando se van a realizar este tipo de obras se solicita el proyecto de construcción para determinar el tipo de afectación que sufrirá el territorio con la remoción de tierra.

“La ley marca que se tiene que enviar todo proyecto a todas las instancias, en el caso del INAH para que el personal vaya y haga inspección y salvamento arqueológico, se solicita permiso al Consejo de Arqueología, se manda el presupuesto aprobado a la autoridad que lo solicita, en este caso a la Secretaría de Desarrollo Urbano (Sedeur) y ellos otorgan el presupuesto y dan inicio los trabajos de exploración”, dijo.

Hasta el momento la Sedeur no ha mostrado el documento con el cual el INAH da cuenta de la prospección arqueológica que debió hacerse en los sitios por los que pasa la carretera, y aunque la dependencia ha solicitado una prórroga para entregar vía transparencia los resultados de la búsqueda de este documento, con lo ocurrido en el Paso del Oso, en Huejuquilla, es evidente que o no existe o simplemente no se tomó en cuenta lo que ahí se señala.

Antes de que se supiera lo ocurrido con el sitio sagrado de los wixaritari, Carlos López reconoció que en ese territorio hay poca investigación arqueológica: “la zona huichola no ha sido investigada arqueológicamente, ha habido reportes de antropología, lingüística y otro tipo, pero a nivel arqueológico del estado de Jalisco, a excepción del proyecto cora-huichol que se hizo por la electrificación en 2003, se hizo un transepto, siguiendo la brecha, y llegó hasta Jesús María, más o menos, poco más de 100 kilómetros; ahí en el estado de Jalisco no encontramos vestigios, excepto algunos materiales dispersos, pero sitios monumentales o con arquitectura, no”.

Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que con los trabajos de la carretera quedaran cubiertos algunos lugares sagrados, el arqueólogo recordó que en esa zona están las cuevas sagradas donde se dice nacieron todos los dioses, del lado de la barranca de Santa Catarina, por donde pasa el río Chapalangana.

“Incluso, cuando se hizo el proyecto cora-huichol se llegó hasta Santa Catarina y justamente hubo ese problema porque a pesar de que iba a pasar el cable por arriba y lo iban a pasar por helicóptero, pasaba justo encima de Teakata, la cueva sagrada, y no permitieron que el cable pasara por arriba y se modificó el trazo para que pasara por un costado. Obviamente no van a permitir que ni por asomo pase una carretera”.

–¿Qué sucede cuando inician las obras y el INAH no está enterado?

–Lo que procede es ir a hacer una visita de inspección y en caso de que sea cierta la noticia se habla con las constructoras y se paran las obras hasta que se regularicen los permisos. El procedimiento en obras grandes que ya están empezadas como ahorita, es ir y parar la obra y después empezar la negociación, en función de evitar conflictos. En caso de que se haya destruido un sitio arqueológico que se pueda ver, se hace un cálculo y se hace una negociación para evitar llegar a autoridades como PGR y entonces se le plantea a la constructora lo que destruyó, la multa que debe pagar y cómo debe restituir, si no lo quiere hacer entonces se recurre a la PGR, en caso de daño visible.

En caso de daño no visible se piden los planos de la obra para elaborar un proyecto de salvamento arqueológico y eso se somete a consideración del Consejo de Arqueología para que aprueben el proyecto académico, técnico, metodológico y presupuestal. Con toda esa información se hace un convenio con la constructora o con quien promueva la carretera, en este caso Sedeur, para llegar a un arreglo y se consiga el presupuesto para que el INAH haga el proyecto de investigación.

Para eso son varias etapas, primero se hace un reconocimiento caminado, se detectan los sitios, se excava, se analiza el material y se elaboran los informes para poder liberar y que continúen las obras.

domingo, 23 de marzo de 2008

Deteriora ozono calidad del aire


Evelyn Águila – EL INFORMADOR

Los fuertes rayos del sol en estos días de vacaciones y su combinación con las emisiones de los vehículos, provocaron ayer en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) altos índices de ozono. Se respira un aire considerado como “regular”.

La zona más afectada fue Oblatos, donde el índice más alto de polución durante el sábado, fue de 77 puntos Imeca (Índice Metropolitano de la Calidad del Aire), cuando para un buen ambiente no debe rebasar 50.

A la “regular” calidad del aire le siguió la zona Poniente de la metrópoli, donde rumbo al medio día los puntos Imeca fueron de 73 en la estación de Vallarta, según la información publicada por la Secretaría estatal de Medio Ambiente (Semades). Incluso, el área Oriente, en Loma Dorada, también hubo una mala atmósfera con 66 puntos, a consecuencia del ozono.

Si bien este contaminante es dañino para la salud humana, el grado de contaminación no fue tan alto como para que la Semades decretara una contingencia ambiental, pues se requiere que rebase los 100.

El ozono es considerado como uno de los contaminantes más graves, ya que al ser altamente oxidante, afecta los tejidos vivos, además de provocar síntomas como irritación en ojos, nariz y garganta. Sin embargo, en grandes concentraciones también puede ocasionar debilidad, dolor de cabeza, nauseas y dificultad para respirar.

Mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda como límite para preservar la salud pública una concentración de 0.05 a 0.10 partes por millón de ozono por hora cada tres años, la Norma Oficial Mexicana establece como límite máximo, una concentración de 0.11 partes por millón promedio de una hora, y que puede superarse una vez al año en un periodo de mil días aproximadamente.

El contaminante de ozono también produce oxidación de metales y envejecimiento prematuro de materiales, además de causar severos daños al follaje de algunas variedades de plantas y en otras reduce significativamente su crecimiento.

Vuelve insalubridad al Río Santiago

El líquido que hoy se encuentra en el Río Santiago a la altura de El Salto sigue siendo de cuestionable calidad.

Sergio Hernández - MURAL

La pestilencia, los moscos, el lirio y la insalubridad volvieron al Río Santiago, a la altura de El Salto y Juanacatlán, luego de que las autoridades decidieran volver a represar las aguas negras.

Apenas el 12 de febrero el Gobierno de Jalisco anunció la apertura de las compuertas que obstaculizaban el flujo de agua en el Río Santiago, buscando disminuir las molestias que trae la degradación ambiental a los habitantes de ambas poblaciones.

Ese día se citó a las 14:30 horas a los medios para que fueran testigos de cómo se abrían las compuertas, se iba el lirio y disminuían de forma considerable las condiciones para la reproducción de zancudos.

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente del Gobierno de Jalisco, Martha Ruth del Toro, señaló la importancia de dejar fluir el agua y personal de la Comisión Nacional del Agua (CNA) se encargó de liberar el líquido retenido.

La represa existe por la obligación que tiene la CNA de dar líquido al Módulo de Riego La Aurora, ubicado en Juanacatlán y Zapotlanejo, donde no les queda opción mas que usar esa agua pestilente para regar sus cultivos de caña, maíz y trigo, entre otros.

Luego, el 19 de febrero, las autoridades señalaron que iban a volver a cerrar las compuertas para garantizarle agua al Módulo de Riego, pero que el agua a represar ya no sería sucia y pestilente, porque sería enviada desde el Lago de Chapala, informó entonces el representante regional de la CNA, Raúl Antonio Iglesias Benítez.

Pero sea o no agua de Chapala, el líquido que hoy se encuentra retenido en el Río Santiago, a la altura de El Salto y Juanacatlán, sigue siendo de cuestionable calidad, lo que es evidente tan sólo por el desagradable olor y su aspecto espumoso.



La mancha de lirio que fue eliminada el 12 de febrero, hoy se presenta con una extensión muy similar, por lo que no es extraña la reaparición de nubes de moscos y espumas que vuelan con el viento.

Afecta aguas abajo.

No sólo en El Salto y Juanacatlán padecen la contaminación, el lirio, la peste y los moscos del Río Santiago. Esto es compartido por los habitantes de la comunidad Puente Grande, que forma parte del Municipio de Tonalá, en sus límites con Zapotlanejo.

Apenas hace unas semanas se realizaron trabajos para desazolvar el río ya que la degradación afecta de manera significativa la imagen del histórico puente viejo en la carretera libre entre Guadalajara y Zapotlanejo.

Tan solo de esa zona sacaron 250 camiones de volteo con residuos, según la delegada de Puente Grande, Julieta Padilla Sánchez.

Señaló que fueron 11 de los 27 arcos los que liberaron de hierbas, basura y lodo podrido, pero a menos de dos meses de los trabajos la obstrucción visual volvió con la nueva acumulación de lirio y tule.

Manantlán y Monsanto: mitos, mentiras y rumores

El rectorado de Trinidad Padilla López hizo contratos con la poderosa multinacional, y cobró casi 1.5 millones de pesos, pero fueron estudios con razas de Zea mays.


En la reserva de Manantlán no sólo vive el famoso Zea diploperennis: también alberga a 10 por ciento de las especies vegetales y animales que viven en todo México. Foto: Marco A. Vargas

Agustín del Castillo - PÚBLICO

La Universidad de Guadalajara nunca ha dado a Monsanto acceso a los recursos genéticos de la sierra de Manantlán. Y el teocintle Zea diploperennis, maíz silvestre cuyo descubrimiento dio reputación mundial a estas montañas, jamás ha sido objeto de contratos entre la empresa estadunidense y la casa de estudios.

Sin embargo, ambas entidades sostuvieron una relación de trabajo por cinco años que significó el pago de casi 1.5 millones de pesos a la casa de estudios, en la cual se abordaron las interacciones entre las plagas, los maíces transgénicos y los genes de teocintles primitivos de la especie Zea mays, de la cual surgió el maíz hace miles de años en esta región del mundo.

Zea diploperennis es la especie que elevó la atención sobre Manantlán.


Eso es en resumen lo que revelan siete documentos que forman la totalidad de los compromisos que la institución pública firmó entre 2001 y 2006 con la gigante productora de organismos genéticamente modificados, de los cuales Público posee copia.

Se trata de un convenio de “colaboración científica y tecnológica” que fue revisado en tres oportunidades para ampliar su temporalidad y los recursos destinados para su ejecución, así como de un texto con los anexos técnicos del trabajo; también existe un segundo contrato, pero “de prestación de servicios” para hacer un modelo económico de unidades productivas de maíz, con su anexo respectivo.

La riqueza de la sierra de Manantlán se ha visto afectada, y la gestión de la reserva todavía provoca polémicas.


Así, lo que estos escritos sí demuestran es que hay una larga relación formal entre la UdeG y Monsanto, y que el teocintle objeto del contrato es también del género Zea, pero la especie es mays (de la cual, el Zea diploperennis mananatlense y el Zea perennis del Nevado de Colima son primos).

Lo que no demuestran: que en Manantlán está “El zorro en el gallinero”, como tituló la periodista Silvia Ribeiro un artículo en La Jornada fechado el 29 de agosto de 2005, en el cual denunciaba el presunto arribo de Monsanto al territorio protegido más importante del occidente del país.

No obstante, el tamaño de la primicia parecía fuera de duda. Desde antes de la creación de la reserva de la biosfera se había establecido el enorme valor del descubrimiento del Zea diploperennis (Science, 1979): el pariente primitivo porta material que puede mejorar y revigorizar genéticamente las actuales razas de maíz, pues resiste cuatro de las siete principales enfermedades virales, los nemátodos (gusanos microscópicos que atacan las raíces), las plagas del suelo y el “enanismo”. Además, es tolerante a la humedad, las heladas y las malezas, por ser morador milenariamente adaptado a las tierras altas. Por si le faltaran virtudes, puede ser hibridizado libremente.

En la reserva de Manantlán no sólo vive el famoso Zea diploperennis: también alberga a 10 por ciento de las especies vegetales y animales que viven en todo México


Ni modo que la temible Monsanto no aprovechara la avidez de algunos “malos mexicanos” para obtener esta moderna versión de la piedra filosofal (¿acaso no se puede convertir el maíz en oro?).

De esta manera, el texto periodístico metió en los medios de comunicación una disputa en la que se cuestiona el papel efectivo de la UdeG como protectora de un valioso patrimonio natural y cultural, atizada por el conflicto interno en la reserva de la biosfera, que cumple cinco años, y sin duda montada sobre el discurso disidente al control, juzgado antidemocrático, que mantiene en la Universidad el grupo que preside el ex rector Raúl Padilla López. Los opositores al también ex diputado perredista vieron en esta increíble noticia de entreguismo y corrupción una oportunidad difícil de desperdiciar.

Y como sucede en muchas disputas por el poder, citando a los clásicos, la verdad fue la que padeció.

La reserva cumple hoy 21 años de creada.


Por allá, el astuto zorro sí pasó

El 15 de junio de 2001, se firmó el “convenio de colaboración científica y tecnológica” entre la UdeG, representada por el rector Trinidad Padilla López y por el entonces secretario general Carlos Briseño Torres, y Monsanto Comercial, SA de CV, “representado en este acto por el director de tecnología, Dr. Jesús Eduardo Pérez Pico, y su apoderado legal, el CP. Alfredo Ruiz Trillo”.

El objetivo: “Realización del proyecto denominado: Autoecología del teocintle. Plagas. A tal efecto, Monsanto proporcionará a la Universidad los recursos necesarios para que ésta realice una serie de investigaciones de campo, las cuales consisten en practicar muestreos para determinar las poblaciones de insectos en maíz y teocintle pertenecientes a las razas geográficas Chalco, Balsas y Mesa Central”.

Agrega: “Se realizará el estudio sobre la especie Zea mays en las regiones de Valles Altos [Chalco-Amecameca y Texcoco de Mora, en el Estado de México, y Serdán, en Puebla], Subtropical [Guachinango-La Ciénega, en Jalisco], Tropical [Villa Purificación, Ejutla y San Lorenzo, en Jalisco] y Bajío [Churintzio y Copándaro, en Michoacán, y La Barca-Poncitlán, en Jalisco], mismas que se especifican en el apartado uno del Anexo del presente convenio…”. Se trata de variedades de Zea mays subespecie mexicana y Zea mays subespecie parviglumis.

El anexo subraya que, “evolutivamente, el maíz es considerado como el descendiente domesticado de una especie tropical de teocintle [Zea mays subespecie parviglumis]. El teocintle es una gramínea silvestre que actualmente se encuentra restringida en forma natural a ciertos lugares de México y Centroamérica […]; al teocintle, considerado el pariente más cercano del maíz, algunos autores le han atribuido gran influencia en el incremento de la variabilidad y la formación de las principales razas de maíz en México, debido entre otras razones al sistema de reproducción que permite la hibridación natural en ambos sentidos, lo cual hace posible un constante flujo de genes…”.

Sin embargo, no está del todo claro este papel, añade el documento, pues hay hipótesis contrarias, que indican una presunta dificultad de intercambiar genes. Y viene la justificación del acuerdo con la controvertida transnacional: “La incorporación del maíz transgénico a la práctica agrícola ha generado múltiples preguntas referentes al posible impacto del flujo genético con especies nativas. Esto es de especial interés para nuestro país en virtud de la gran riqueza genética existente. Sin embargo, debemos pasar de la inmovilidad que impone la moratoria de facto en la experimentación —que en el mejor de los ejercicios teóricos permitirá conclusiones sin valor práctico— a la realización de investigaciones directamente con el teocintle, sin mayor dilación, antes de que la actividad humana, referida como crecimiento urbano, deforestación y actividades ganaderas lleguen a terminar con él, sin siquiera haber evaluado el posible impacto de las nuevas tecnologías en tal especie y haberlo aprovechado tanto en las comunidades campesinas o en el programa de mejoramiento genético”.

La pregunta fundamental que se quiere contestar: “¿Es afectado el teocintle por alguna de las plagas, o en general por las mismas que atacan al maíz?”.

El monto inicial a pagar fue fijado en 54 mil dólares; la entidad en la UdeG que desarrolló el trabajo fue el Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), a cargo del investigador Jesús Sánchez González. El anexo al convenio estipula que el trabajo se realiza durante 2001 y 2002, y se pagan 510 mil pesos.

El 18 de junio, tres días después, se firma un “convenio modificatorio al convenio de colaboración científica y tecnológica”. El objetivo: se cambia la cláusula segunda para convertir en definitiva los montos a pagar de dólares a pesos; y la cláusula octava, donde la Universidad debía obtener el permiso de Monsanto para publicar los resultados; de este modo, se da libertad a ambas partes de publicar los resultados sin consultar, pero otorgando los créditos correspondientes.

El 14 de junio de 2002 es la fecha del cuarto documento. “Convenio modificatorio al convenio de colaboración científica y tecnológica de fecha 15 de junio de 2001”. El objetivo fue prorrogar el primer convenio. El nuevo monto a pagar: 160 mil pesos. Las actividades de investigación de campo que se desarrollarían para identificar a las diferentes poblaciones de insectos que afectan al teocintle y al maíz, se restringirían a cuatro localidades: Texcoco, Estado de México; Churintzio, Michoacán; San Lorenzo, Jalisco, y Guachinango, Jalisco. La entidad y el investigador responsables fueron los mismos.

Un año después, se firmará el tercer convenio modificatorio, que establece una nueva prórroga, con un nuevo pago de 250 mil pesos, y radica el estudio de Zea mays a cuatro localidades: Churintzio, en Michoacán; San Lorenzo, Ejutla y Guachinango, en Jalisco, con los mismos responsables de los trabajos.

El sexto documento de esta relación entre la UdeG y Monsanto es un “contrato de prestación de servicios” fechado el 1 de febrero de 2006.

El objetivo fue diseñar un modelo económico de unidades productivas de maíz, por el que la casa de estudios cobraría 563,615 pesos. La especie nuevamente es Zea mays, pero no se especifica el lugar. El responsable fue el investigador Ricardo Arechavala Vargas, del Centro Universitario de Ciencias Económicas y Administrativas (CUCEA).

El séptimo y último texto explica el proyecto, elaborado por el propio académico, a la sazón director del Instituto para el Desarrollo de la Innovación y la Tecnología en la Pequeña y Mediana Empresa, del CUCEA.

Se trata de “desarrollar un modelo económico de la operación de parcelas de maíz en tres escenarios: rústico, medianamente tecnificado y altamente tecnificado, que permita evaluar las variaciones en productividad y en rentabilidad que pueden atribuirse a distintos insumos, particularmente el maíz genéticamente mejorado, resistente a insectos y tolerante a herbicida”. En seis meses (alrededor de julio de 2006) se debieron entregar los resultados a la empresa contratante.




Al zorro le cuelgan otros milagritos

Investigadores del Imecbio, del Centro Universitario de la Costa Sur (CUCSur), de la UdeG y, en su mayor parte, miembros de la asociación civil Fundación Manantlán para la Biodiversidad de Occidente (Mabio), fueron señalados de avalar la presunta entrega a Monsanto de los tesoros genéticos de Manantlán.

Rogelia Justo Elías, presidenta de la Unión de Pueblos de la Sierra de Manantlán, y Martín Gómez García, ex director de la reserva, asesor de grupos ejidales y del Ayuntamiento de Cuautitlán, fuertemente confrontados con el grupo Universidad, se lo dijeron a Proceso (edición del 3 de junio de 2007).

Pero ya tenían mucho tiempo señalando a Ramón Cuevas Guzmán, Enrique Jardel Peláez, Eduardo Santana Castellón, Salvador García Ruvalcaba, Sergio Graf Montero y Luis Manuel Martínez Rivera, quienes les habían respondido in extenso en una carta fechada el 29 de septiembre de 2006, dirigida a los miembros de los consejos asesores de la reserva de la biosfera y al presidente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), Ernesto Enkerlin Hoeflich. Allí, negaron la acusación como parte de una campaña calumniosa en su contra.

“Con la compañía Monsanto no se tiene relación […] la confusión sobre este punto ha sido generada por el hecho de que un investigador de la UdeG, Roberto Miranda Medrano, del Departamento de Producción Agrícola del CUCSur, quien no forma parte del Imecbio, colaboró hace unos tres y medio años en un proyecto de colecta de semillas de maíces y teocintles con fines de investigación en la sierra de Manantlán. El entonces director de la reserva, Martín Gómez García, estuvo informado al respecto como muestran documentos. Dicho proyecto no estaba financiado por Monsanto. [Pero] el mismo investigador también participó en otro proyecto que implementaba el CUCBA, con sede en Zapopan, que sí estaba financiado por Monsanto y contaba con permisos de colecta otorgados por la Secretaría de Medio Ambiente [Semarnat]”, explicaron, en relación con el mismo convenio reseñado arriba.

Los científicos advirtieron que si bien no están de acuerdo con este tipo de colaboraciones, “nosotros no tenemos por atribución definir convenios o investigaciones que implementan los miles de investigadores de la UdeG. Lo que sí podemos hacer, y hacemos, es inconformarnos y proponer que no se permitan investigaciones que afecten el patrimonio biológico de los mexicanos en la sierra de Manantlán y en otras regiones de México”.

Añadieron: “Consideramos que la Conanp y los consejos asesores deben adoptar mecanismos efectivos para evitar posibles acciones de biopiratería en las áreas protegidas, y llevar a cabo acciones concretas de conservación de los recursos genéticos del maíz y sus parientes silvestres, controlando el impacto potencial de los organismos genéticamente modificados”.



De hecho, afirmaron haber colaborado con el Instituto Nacional de Ecología en una exploración científica “para determinar si existían efectos de transgénicos en variedades de maíces criollos en la sierra de Manantlán”. No se encontraron evidencias en ese sentido.

¿Zona libre de transgénicos?, o los motivos del zorro

Hasta donde se sabe, el único sitio del planeta donde vive el Zea diploperennis es la sierra de Manantlán. Por si fuera poco, estas montañas, protegidas desde 1987, cuyo decreto cumple hoy 21 años, albergan cerca de 10 por ciento de las formas de vida que tiene México y 40 por ciento de las que prosperan en Jalisco. Su potencial biológico es enorme.

Los integrantes del Imecbio y de Mabio, que siguen siendo señalados en el fragor de la crisis interna que vive Manantlán —agravada por el papel cada vez menos protagónico del gobierno federal en su gestión—, recuerdan que se alcanzó hace casi año y medio un punto de acuerdo en los consejos asesores de la reserva de la biosfera, que proponía realizar talleres y llegar a una declaratoria que deje a Manantlán como “zona libre de transgénicos”. Pero la Conanp y la dirección del área natural protegida no han avanzado en su cumplimiento.

El pasado 19 de marzo, el gobierno mexicano publicó el Reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados. Allí se abre el permiso a la siembra de transgénicos y promete, en 60 días, un “régimen de protección especial para el maíz” del cual nada adelanta.

Son tiempos propicios para el astuto zorro, que merodea cada vez más cerca de un gallinero agitado por sus leyendas.

El alumbramiento del Zea diploperennis

Fue en diciembre de 1978, en las alturas de San Miguel, en una sierra de Manantlán que todavía no salía de décadas de un asfixiante cacicazgo forestal, dominado alternativamente por Longinos Vázquez, por Antonio Correa, por Guadalupe Michel, alias el Cazango, y apoyado en las botas de los militares o de la policía judicial.

Rafael Guzmán Mejía narró lo que encontró, y que cambiaría la historia de estas montañas: “Cuando llegamos a los 2,400 metros sobre el nivel del mar, había niebla; después de caminar casi medio día, finalmente encontré las plantas del maíz silvestre entre la hierba. Pensé en una nueva localidad para Zea perennis y registré los ejemplares colectados con el número 777, y así se distribuyó a varios herbarios del mundo; este paratipo fue utilizado para la descripción científica de lo que sería Zea diploperennis: una nueva especie de maíz” (entrevista con Salatiel Barragán, México desconocido 278, abril de 2000).

Para los nahuas de San Miguel, es una hierba que siempre ha estado allí, y le dan uso forrajero. Alcanza entre 1.5 y 2.5 metros de altura, tiene hojas alargadas, mazorcas pequeñas de cinco centímetros con granos diminutos. Su descubrimiento fue esencial para que, ocho años más tarde, se protegiera a Manantlán, sobre la base de mantener las restringidas poblaciones de un pariente silvestre de la gramínea más importante para la alimentación mundial, llena de información genética valiosa para su mejoramiento.

De este modo se engrosó la lista de teocintles o maíces primitivos sobre el territorio nacional. Resultó que Jalisco, con dos especies aparentemente endémicas a su territorio (el Zea diploperennis y el Zea perennis del Nevado de Colima), y otras de más amplia distribución, se convertía en eslabón esencial para la conservación de estas plantas propias de Mesoamérica, de Durango a Guatemala, el patrimonio genético de donde surgió el maíz.

Este teocintle sólo ha sido encontrado sobre 400 hectáreas, tanto en San Miguel como en el laboratorio de Las Joyas, ambos en Manantlán, y requiere de ambientes abiertos y perturbados para prosperar.

Cinco años de crisis en la reserva

La sierra de Manantlán, una de las 25 reservas de la biosfera más importantes de México, vive inmersa en una crisis política agravada por la aparente automarginación de sus grandes proyectos y de sus grandes discusiones que está afectando el papel de la dirección del área, encabezada por Marcelo Aranda Sánchez

La dirección depende de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). El organismo federal, creado en 2001, tiene la responsabilidad de proteger los recursos naturales y sociales de Manantlán, para lo cual ha nombrado en cinco años a tres directores de la reserva y ha sostenido dos interinatos, lo que, a juicio de sus detractores, demuestra incapacidad creciente para hacer frente al complejo mapa de intereses que coexisten en la reserva

Sus críticos, en la Universidad de Guadalajara y en las comunidades de la sierra, ven a la dirección de la Conanp con intenciones de reducir la participación social y sus costos, pese a que ese fuerte componente ha sido elogiado en este proyecto de conservación. A pesar de que niega estos señalamientos, presentó en los meses previos una propuesta para reducir la presencia de algunos sectores en los consejos asesores, y dejarlos éstos dentro de los estrechos límites de lo que señala el Reglamento de Áreas Naturales Protegidas

Un segundo elemento polémico de la propuesta es que se reducía la representación de comunidades, pero se le abría a sectores históricamente enemigos del modelo de conservación, como los madereros y los mineros, contra los que lucharon los indígenas de Manantlán previo a la declaratoria de reserva de la biosfera, que cumple este día 21 años de haber entrado en vigor

Por si fuera poco, la autoridad ha decidido salirse de otros espacios de gestión en los que participaba activamente. El caso más importante es la Iniciativa Intermunicipal para la Gestión de la Cuenca del Río Ayuquila, que ha extendido las premisas de desarrollo con respeto a los recursos naturales que nacieron en Manantlán, a un espacio casi siete tantos mayor al de la reserva. Allí, la dirección de la reserva dejó por primera vez en nueve años la secretaría técnica de la junta

La Universidad de Guadalajara mantuvo un fuerte liderazgo en el proyecto por medio del Instituto Manantlán de Ecología y Conservación de la Biodiversidad (Imecbio), organismo creado ex profeso para la gestión del proyecto de conservación, y da en buena medida vida a los proyectos colaterales a la reserva, ante el abandono de ésta. El primer director de Manantlán fue Sergio Graf Montero, que mantuvo el clima de colaboración con la casa de estudios. Los problemas comenzaron con la llegada de Martín Gómez García a la dirección de la reserva, quien sostuvo una relación difícil y luego abiertamente conflictiva con la institución

Graf Montero, ex director de Manantlán, y diversos científicos de Imecbio, como Enrique Jardel, Eduardo Santana, Salvador García Ruvalcaba, Ramón Cuevas Guzmán y Luis Manuel Martínez Rivera, formaron en 2003 la Fundación Manantlán para la Biodiversidad de Occidente (Mabio, AC), la cual ha recibido diversos apoyos institucionales para proyectos dentro y fuera del área protegida. Esta institución ha sido fuertemente cuestionada por Gómez García y por la presidenta de la Unión de Pueblos de Manantlán, Rogelia Justo, pues la acusan de pretender quedarse con la coadministración de Manantlán, lo cual niegan los académicos de forma tajante

Paradójicamente, quienes sí lanzaron una propuesta para coadministrar el área, aprovechando las reticencias de la Conanp, fueron los propios críticos de la Mabio, apoyados en la Presidencia Municipal de Cuautitlán y en diversas organizaciones de derechos humanos. El movimiento al que están integrados ha enarbolado una crítica sistemática contra el papel de la UdeG y el gobierno en el área, pero, a su vez, han sido acusados de aglutinar en su seno a algunos de los viejos caciques que siempre se han opuesto a la conservación de Manantlán porque, a su juicio, eso no deja para comer

El decreto de Manantlán, firmado por el presidente Miguel de la Madrid Hurtado el 5 de marzo de 1987, y publicado en el Diario Oficial de la Federación el 23 de marzo siguiente, señala: “Se declara la Reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán, como área que requiere la protección, conservación, mejoramiento, preservación y restauración de sus condiciones ambientales, con una superficie de 139,577-12-50 hectáreas, ubicadas en los municipios de Autlán, Cuautitlán, Casimiro Castillo, Tolimán y Tuxcacuesco, en el estado de Jalisco, y Minatitlán y Comala, en el estado de Colima”

En 1987, al momento del decreto, la mayor parte de los municipios de la sierra se consideraban entre los más marginados del país, a pesar de la actividad de aprovechamiento forestal realizada desde 1940, y de la actividad minera. Ninguna fue detonadora del desarrollo. En cambio, hubo conflictos internos. Las existencias de madera se redujeron entre 60 y 70 por ciento en los bosques explotados en comunidades agrarias como Ayotitlán y Ahuacapán. Se generaron además problemas de impacto ambiental sobre la hidrología y el hábitat de la fauna silvestre

En 2008, faltan indicadores para medir progresos, aunque la tala clandestina se ha reducido y los bosques están recuperados. Hay una fuerte presión de mineros para explotar yacimientos ferrosos, y de los alcaldes para ampliar los aprovechamientos en la sierra bajo la premisa de combatir la pobreza, lo que ha tornado aún más compleja la gestión de la reserva.

El gotcha ayuda a El Polvorín, dicen dueños


Esperan que acabe la negociación legal para definir si se van de Colomos III. Esperanza Romero - PÚBLICO

Con la operación de un campo de paint ball o gotcha en El Polvorín, el parque dejó de ser usado como motel, afirmó Pedro García Haro, quien maneja el negocio, tras obtener un contrato de arrendamiento con el Consejo Municipal del Deporte (Comude) por un año.

Rechazó que el gotcha sea negativo para la juventud, y afirmó que quienes lo practican no combinan la actividad con el alcohol, como hacen aficionados al futbol.

El auténtico dueño del negocio es José Tirado, un joven de 22 años, amante del deporte extremo, quien ha negociado con universidades la instalación de un gotcha móvil y es promotor de esta actividad. Su representante, quien prestó el nombre para la firma del contrato, detalló que en fecha próxima estarán en la Preparatoria 7 de la UdeG, el CUCEA y el Tec de Monterrey, y anunció que en abril Guadalajara tendrá una liga de paint ball.

Agregó que en el corto tiempo que tienen de operar en el bosque El Polvorín, han recabado buena cantidad de firmas de jóvenes que apoyan el gotcha, las que ya hicieron llegar a regidores y diputados, por tratarse “de un deporte que mundialmente se está jugando”.

Negó que el propietario tenga vínculos con algún político, de amistad o de parentesco, y menos aún con el presidente municipal, como se ha especulado.

“Trabajo para el dueño. Nosotros tenemos un contrato con el Comude y es por un año, y estamos llegando a un arreglo con el Comude para ver la situación”.

El gotcha opera contra la voluntad de los vecinos de colonias aledañas, contra las especificaciones del comodato suscrito entre el gobierno (propietario del predio) y el Ayuntamiento de Zapopan y pese al aviso oficial, del mismo Comude, para que abandonen el sitio.

Al respecto, el encargado del campo explicó que fueron notificados de la cancelación unilateral del contrato 20 días después de empezar a operar, e inquirió: “¿Crees que te puedes ir así nomás y te pueden atropellar? Nos dieron un plazo para desalojar, pero decidimos que esto no era justo y en eso estamos, en la negociación”.

—Mientras se negocia, ¿hay autorización para que sigan operando?

—Sí, claro. Nos acabábamos de instalar. Además se dicen muchas mentiras de esto.

—¿Ya se ampararon?

—Hay un abogado que está viendo esto. No estamos moviendo ahorita nada.

—Mientras tanto, les han permitido trabajar.

—Sí, lo estamos haciendo y damos mantenimiento.

—¿Es una tregua de hecho, aunque no en el papel?

—Sí, así es. Estamos negociando y vamos muy bien.

—¿Cómo se dio este contrato? ¿Hubo concurso, o se negoció en forma directa?

—Yo creo que al Comude le pareció muy buena la idea, porque se está promoviendo un deporte nuevo.

—Pero no es para áreas públicas y cuesta 80 pesos la hora.

—No es mucho, eso lo paga cualquiera, y no es cierto que son los 80 pesos por la hora. Se dan cien tiros y puedes durar medio día, tres, cuatro o seis horas.

—Hay quejas por el daño a las ardillas.

—Si les pegamos a las ardillas, las lastimamos, pero si están bien y manchadas [de pintura] es porque se mancharon en el árbol. La verdad es que en la mañana están aquí, pero se van a los otros árboles [cuando empieza la actividad] y no hay problema.

—¿Qué dice a quienes catalogan el gotcha como violento?

—Si viene el domingo y se va a los campos de futbol, verá que hay borrachera y se pelean. Si viene al gotcha, verá un ambiente familiar.

Indicó finalmente que el compromiso con el Comude incluye alumbrar el parque, que antes del gotcha estaba sucio, y entre la basura sobresalían prendas íntimas y condones. “Eso ya se acabó”, remató García Haro.

Se busca obtener 1,500 toneladas de pescado al año mediante los arrecifes artificiales


Imagen de la instalación de los primeros bloques de concreto para formar arrecifes artificiales en Barra de Navidad

Juan Carlos G. Partida - LA JORNADA JALISCO

El programa piloto no solamente para Jalisco sino para el país entero, denominado “Proyecto Interinstitucional de Arrecifes Artificiales para la Costa de Jalisco”, tuvo su antecedente en 2004, cuando la Universidad de Guadalajara y las cooperativas pesqueras de la Bahía de Navidad, con los objetivos de mejorar el hábitat marino, incrementar la producción pesquera y crear sitios de refugio para numerosas especies de peces comerciales en estadios juveniles –víctimas frecuentes de las redes de arrastre de la pesquería del camarón–, sembraron en el mar estructuras de concreto armado que sirvieron de base para que el propio océano creara en ellas arrecifes artificiales.

Los resultados fueron tan alentadores, un 30 por ciento en el incremento de la producción pesquera, que dio para que en abril del año pasado se planteara al gobernador Emilio González Márquez y al propio rector de la UdeG, Carlos Briseño Torres, un proyecto ahora sí en forma y que abarcara todo el litoral jalisciense.

A la propuesta se sumaron actores del propio gobierno estatal, como la Secretaría de Desarrollo Rural a través del Instituto de Acuacultura y Pesca de Jalisco, y la Secretaría de Planeación; además, los cinco ayuntamientos litorales: Cihuatlán, La Huerta, Tomatlán, Cabo Corrientes y Puerto Vallarta, así como unos 500 pescadores de las cooperativas pesqueras adscritas a la Federación de Cooperativas Pesqueras de Jalisco. Además se contó con la suma de instituciones federales como la Sagarpa y la Conapesca.

La tramitología durante todo un año fue amplia. Se presentaron dos manifestaciones de impacto ambiental, una para la costa norte y otra para la costa sur del estado, ante la Semarnat, con el fin de obtener las autorizaciones ambientales requeridas para el depósito de los arrecifes artificiales en los sitios seleccionados, además de lograr el fondeo presupuestal para el desarrollo del mismo proyecto.

Finalmente, en febrero pasado se recibió la autorización y recién, la semana pasada, comenzó la colocación de las estructuras de concreto armado que servirán de base para la creación del rico hábitat marino, lo cual tendrá que ser monitoreado permanentemente para determinar los alcances y el éxito general del proyecto.

Según el proyecto ejecutivo presentado por la UdeG, el programa de monitoreo deberá demostrar el impacto ambiental que los arrecifes artificiales generarán en el medio, el impacto socioeconómico, el impacto en la pesquería artesanal, en los procesos biológicos y ecológicos de la plataforma continental del estado, y en la construcción de criterios y lineamientos para la administración y manejo de las pesquerías basadas en arrecifes artificiales.

De acuerdo con los responsables técnicos del proyecto, el rigor y la profundidad de estos estudios y de la obtención de datos serán un aspecto crucial para poder demostrar la efectividad de los arrecifes artificiales y serán fundamentales para sugerir la transferencia de la experiencia a otros lugares de México.

Los costos del programa para el presente año ascienden a 1.5 millones de pesos, que servirán para contratar seis técnicos a un costo de 7 mil pesos mensuales, más un millón en gastos de operación. Para los siguientes años (2009-2012) los recursos requeridos se estimaron en unos 800 mil pesos, ya que el monitoreo no tendrá que ser tan intenso como durante este 2008.

La intención es incrementar a mil 500 toneladas cada año las capturas sobre estos arrecifes, una mayor eficiencia de la actividad pesquera, proteger áreas de crianza de juveniles peces de interés comercial capturados actualmente en la pesquería de arrastre del camarón.

Al tratarse de un programa piloto a nivel nacional no existen antecedentes del uso de arrecifes artificiales a esta escala con fines de manejo pesquero y mejoramiento de hábitat, lo que brinda a Jalisco la oportunidad de tener el liderazgo y la responsabilidad de constituirse en referencia obligada, sentar bases técnicas y lineamientos en materia de impacto ambiental y de administración de pesquerías basada en estos arrecifes artificiales.

Hasta el momento está ya creado el Comité Interinstitucional de Seguimiento, se aprobó el proyecto técnico y su presupuesto para construir los mil 700 módulos arrecifales, el cual absorberá casi 6 millones de pesos, de los cuales el gobierno estatal y federal aportan 4 millones, la UdeG medio millón, los ayuntamientos litorales 250 mil pesos y las cooperativas pesqueras más de un millón de pesos, incluida la mano de obra.

Durante los primeros cinco años deberán presentarse informes anuales, de cuya evaluación por parte de la Semarnat dependerá la continuidad del proyecto.

En la región de Bahía de Banderas se instalarán 500 módulos arrecifales, en la de Chamela 300, en la de Careyes otros 300, en la de Tenacatita 300 y en la de Bahía de Navidad también 300. Los mil 700 módulos están formados por cuatro subestructuras cada uno y serán depositados en diez pangas pertenecientes a las cooperativas pesqueras participantes y al barco BIP V de la UdeG.

Se decidió que cada estructura fuera de concreto armado y pesara unos 800 kilogramos porque es insoluble en agua marina, no se dispersa y no tiene olor, un cemento muy similar al que utiliza Pemex para sus pozos petroleros.

Los beneficiarios directos

En total, en los cinco municipios habitan poco más de 207 mil habitantes de acuerdo con datos del INEGI, un 3.65 por ciento de la población total del estado. En Puerto Vallarta está la concentración más alta, con 112 mil habitantes, en total hay 11 cooperativas de producción pesquera registradas. En Cabo Corrientes habitan apenas 8 mil 744 habitantes, de los cuales el 15 por ciento trabaja en el sector primario (agricultura, ganadería y pesca), existen seis cooperativas.

Tomatlán tiene 33 mil 872 habitantes, de los cuales, 4 mil 853 trabajan en el sector primario; ahí está el playón de Mismaloya, área de reserva de tortuga marina y de fuerte actividad pesquera en general, además del sistema estuarino lagunar Aguadulce-El Ermitaño, la laguna costera de mayor producción pesquera de Jalisco. En total tiene siete cooperativas pesqueras. En el municipio cobra auge la acuacultura.

La Huerta tiene 22 mil 432 habitantes y en su costa está más del 60 por ciento de las embarcaciones pesqueras de la costa sur, a través de las nueve cooperativas que tiene. Finalmente Cihuatlán, con 30 mil 955 habitantes, tiene siete cooperativas que realizan su actividad de pesca dentro de la Bahía de Navidad, especialmente en los poblados de Barra de Navidad y San Patricio Melaque.